31 ago. 2009

Por Alejandro Contreras

Tras la muerte de su esposa, Charly (Rodrigo Bastidas) no lo ha tenido fácil para sacar adelante a su hijo Pedro (Raimundo Bastidas). A pesar de la buena relación entre ellos dos, Pedro echa de menos a su madre y a veces se esconde tras una máscara de guerrero mexicano cuando sus inseguridades le atemorizan. Tras un par de traspiés de Charly, se ven obligados a regresar a su Chile natal donde les espera Mario (Coco Legrand), el padre de Charly, al que lleva más de 30 años sin ver. Lo que Charly no se espera es que además les está esperando Flavio (Rodrigo Murray), el novio de su padre.

El cine a veces nos permite viajar por el mundo sin tener que coger ningún avión. Sin perder el norte de que es una película, LOKAS/08 nos ayudará a adentrarnos a cómo el pueblo chileno están asimilando una realidad que el mundo occidental está aceptando a pasos agigantados. Está claro que está enfocada para un público no-homosexual al que se le desea ayudar a realizar el mismo viaje de aceptacion que realiza el protagonista al tener que enfrentarse con sus prejuicios homófobos y descubrir la homosexualidad de su padre.

Una comedia ligera donde los problemas se resuelven sin mucho drama. El nieto y el abuelo son sin duda los mejores personajes de la película, apoyados por buenas interpretaciones. El que se hace odioso desde el primer minuto es el protagonista (y guionista) de la historia: Rodrigo Bastidas hace todo lo posible en convertir esta película en la versión largometraje de la serie TIO WILLY de Andrés Pajares.

Para gente que haya visto mucho cine de temática gay, está pelicula tiene pocos alicientes ya que está repleta de temas y tramas que ya se han visto en muchas otras películas. Aún así creo que lo interesante de esta película es la contextualización de una historia mil veces contada, y los trazos que nos presenta de la actualidad de la comunidad gay chilena. Probablemente como película haya poco que rascar, pero su intención puede ayudar a la normalización de la homosexualidad en la sociedad latinoamericana del siglo XXI.

25 ago. 2009

Por Alejandro Contreras

En el caro internado Border School, cuatro estudiantes forman un grupo que por las noches huye de allí para juntarse, bebe y hacer gamberradas. Dyrbusch (Niklas Kohrt) y Bogatsch (Michael Ginsburg), líderes de la pandilla, van proponiendo nuevos juegos que van aumentando en agresividad y violencia. Tras un incidente con la camarera Vaneska (Stephanie Schonfeld), una camarera, los juegos comienzan a cebarse con Leibnitz (Janus Kocai), el más débil del grupo. Konstantin (Franz Dinda) se comienza a asustar del cariz que está tomando el grupo, pero ya es tarde para salir de él.

Dura una hora escasa, y realmente se pasa bastante mal viéndola. La violencia que se mueve en este pequeño grupo es bastante desagradable y se sufre observando las andanzas de esta pandilla. Centrada en los más débiles y honestos del grupo, cuesta entenderles en algunas de sus decisiones aunque veladamente se nos da a entender posibles razones.

No sé tampoco porque esta película aparece en algunas listas de películas de temática gay del 2008, porque no lo es. Quizá por un breve pasaje homosexual que ayuda a dibujar algún trazo más de algunos de los miembros de esta pandilla.

La factura de la película es impecable. El tener actores desconocidos ayuda a la credibilidad de la película, aunque no termina de quedar claro porqué actúan como lo hacen. Tal vez media hora más de película podría haber ayudado a redondear la historia, pero es cierto que uno desea que acabe cuánto antes.

24 ago. 2009


Por Alejandro Contreras

A sus 40 años, la vida de Manu (Lambert Wilson) es envidiable: trabaja desarrollando su vocación de pediatra, comparte su vida con el abogado Philippe (Pascal Elbé) y tiene una familia que lo quiere y acepta como es. Sólo le falta algo para ser completamente feliz y es llegar a ser padre, algo que Philippe piensa que puede arruinar la vida que llevan. Llegando tarde a la cena de nochebuena, tienen un leve accidente de coche con una inmigrante argentina llamada Fina (Pilar López de Ayala). Sin saberlo, ella puede tener la clave para que Manu pueda cumplir su sueño, aunque no sabe la de sacrificios e incomprensión que encontrará en ese camino.

El director Vincent Gareng ha aprovechado para relatar en esta película la situación real por la que un buen amigo homosexual ha pasado para ser padre. Es curioso que un personaje de la historia menciona sorprendida que un país tan atrasado como España permita la adopción y Francia no (me alegré que luego a ese personaje le fueran las cosas tan mal, por cerda y por ignorante).

Hacen falta muchas películas como ésta, que no asusten al gran público y les ayude a entender y visualizar la lucha de muchos homosexuales por ser padres. Realmente el tema da para muchas más vueltas, para plantear más problemáticas que en menos de dos horas cuesta incluir, pero seguro que tendremos la suerte de ver más cintas como ésta.

Lambert Wilson está fantástico llevando el peso de una historia y de un personaje que no es tan sencillo. Cuenta a su lado con una Pilar López de Ayala que sorprende por lo bien que se maneja en el francés (y también con el acento argentino), y vuelve a dejar huella que sin muchos floripondios es una de las mejores actrices de su generación.

Una película con vocación de llegar al gran público con muy buen atino, y con una historia que merece mucho la pena ver. Os la recomiendo. Y si podéis verla con vuestras familias, mejor que mejor.

23 ago. 2009


Por Alejandro Contreras

Jacob Keane (Robert Gant) abandonó su trabajo como espía internacional por su carrera como fotógrafo profesional al lado de su novio Paolo (Nathan Whitaker), y cuidando cuando le toca a su pequeña hija. Una llamada de Marta (Shannen Doherty), antigua compañera de su época de espía, será el detonante para regresar a esa vida que ya había abandonado.

Claro, fue tan bien la franquicia de Donald Strachey, que han pensando en crear otro con Jacob Keane. Pero claro, un guión que está hecho con una coctelera, dos actores protagonistas que jamás superaron que ya no son ni Brenda ni Ben, y una película que no es nada interesante.

No sé porque los domingos siempre selecciono truños como éstos. Ni se os ocurra perder ni cinco minutos viendo esta bazofia. Casi mejor seleccionar cualquiera de los títulos de la serie Donald Strachey.

21 ago. 2009

Por Alejandro Contreras

Tras la inesperada muerte de Mark (Chuck Blaum) en un accidente de coche, su mejor amigo Jeff (Adam Neal Smith) se encarga de la dura tarea de recoger las cosas de Mark y llevárselas a sus padres. Además, comunica a los contactos del correo electrónico de Mark del fatal desenlace. Mirando en su correo descubre que en pocos días iba a llegar Andrea (Alessandro Calza) desde Italia para conocer a Mark por primera vez. Aunque la primera reacción fue pedirle que cambiara su viaje, Jeff cambia de idea y decide invitar a Andrea a que pase un par de días con él.

Esta película tiene un tempo para contar las cosas más cercano a la vida real que a lo que nos tiene acostumbrado el cine convencional. No todo se explica, no todo se habla con palabras sino que los silencios, las miradas y los gestos son parte importante del relato. Por otro lado, se ha tratado de evitar pasajes puramente melodramáticos para mostrar el dolor de manera aislada y algo fría.

Esta forma de contar las cosas puede chocar a más de uno, pero es innegable que la fuerza de la película es la trama que plantea. No es una película de iniciación sexual, ni una que muestre cómo viven los homosexuales la noche y su sexualidad. Nada de eso. El punto de partida es tan interesante que te tendrá hasta el último minuto pendiente del desenlace que cobra la historia.

Los actores son bastante noveles, lo que es bueno porque son más creíbles y están menos retruqueados, pero su falta de experiencia también se marca. Alessandro Calza además de dar vida al italiano Andrea es co-guionista de la historia junto con el director Yen-Tan.

En definitiva, una historia muy interesante y que merece mucho la pena que veáis. A mí personalmente me ha conquistado, más por lo que cuenta que por cómo lo cuenta.

16 ago. 2009


Por Alejandro Contreras

Andrew Cucanan (Jonathon Trent) está obsesionado con llegar a ser modelo y algo más de Gianni Versace (Robert Miano). Atrás deja Minneapolis, y casi sin darse cuenta comienza a construirse una carrera bastante distinta a la que sueña: asesino en serie.

Por suerte no está rodada como un telefilme al uso, aunque tampoco es una gran película. Dos líneas en paralelo, la del asesino en serie, y la de la investigación policial. Ésta última es totalmente prescindible, ya que no aporta nada a la historia, sólo hace entorpecer. Opera prima de Ben Waller que cuenta con Jonathon Trent, uno de los protagonistas de la estupenda BOY CULTURE/06, y que es de lo poco salvable de esta cinta.

Recuerdo que en los años 90s, activistas LGBT se fueron a la entrega de los Oscars a denunciar que los homosexuales que salían en las películas siempre acababan siendo asesinos o gente con taras psicológicas. El tiempo pone todo en su sitio, y ya se puede hacer películas como ésta sin que se lie tanto revuelo. Pero vaya, también se podrían hacer mejor.

15 ago. 2009


Por Alejandro Contreras

Película muy ligera sobre tres hermanos y su afición al surf.

No entiendo porqué se incluye como una de las películas de temática gay del 2008, porque es cierto que uno de los tres hermanos surfistas es gay pero esto apenas ocupa metraje en la película. Y la peli tampoco vale mucho la pena, no perdáis vuestro tiempo.

14 ago. 2009

Por Alejandro Contreras

En 1955 Frankie Howerd (David Walliams) ya era un popular actor y humorista conocido en Gran Bretaña por sus apariciones en televisión. Dennis Heymer (Rafe Spall) era un camarero que al conocerlo, se quedó prendado por el humorista. En unos años donde la homosexualidad era ilegal en el país, comienzan una relación sentimental nada sencilla. Las tendencias auto-destructivas de Howard, además de lo incómodo que le resultaba ser homosexual y esconder su relación con Howard van marcando la historia de ellos dos.

Desconocía al Frankie Howerd que retrata la película, pero imagino que debe ser más gracioso que el Frankie Howerd de esta película porque en los sesenta minutos de duración jamás me hizo reir. El retrato es bastante duro con el humorista, mientras que el camarero sale muy bien parado. Se nota que el propio Dennis Heymer participó en las tareas del guión de esta historia. De hecho, la relación de Frankie con Dennis no salió a la luz hasta la muerte del actor, ya que siempre se mantuvo en secreto frente al público camuflada como una relación laboral. Ah, y Rafe Spall es un buen descubrimiento como actor. Espero verlo pronto en otro proyecto.

Esta pelicula tiene el sello de la BBC, que raramente produce algo que no tengas unos niveles altos de calidad, y se nota. No le sobra ni le falta ni un minuto de metraje, contando muy bien la historia. Aunque tal vez se ceba demasiado en los momentos más miserables de sus vidas, y podrían haber retratado otros pasajes más felices.

Una buena película con una interesante historia que contar.

13 ago. 2009

Por Alejandro Contreras

Otto (Jey Crisfar) es un joven zombie que acaba de salir de su tumba. No tiene ni idea de dónde viene y mucho menos a donde ir. Totalmente desorientado se pone en camino, sin saberlo, hacía Berlín. Poco a poco va recibiendo fogonazos de memoria que le hacen recordar momentos felices vividos con un chico. Medea Yarn (Katharina Klewinghaus) llevo mucho tiempo trabajando en una película política sobre jóvenes gays zombies llamada UP WITH DEAD PEOPLE, y cuando se encuentra con Otto se le abre el cielo. Otto acepta trabajar con ellos, y es alojado en casa de la estrella de la película, Fritz Fritze (Marcel Schlutt), aunque no le haga mucha gracia tenerlo en su apartamento. Sin saberlo, Fritz será crucial para que Otto descubra qué le había ocurrido en su pasado para llegar a este momento.

Es de agradecer que Bruce LaBruce se distancia de los chaperos de Los Angeles o de los skins revolucionarios con las hormonas disparadas, y que trate un tema distinto, bastante original y muy poco trillado. También es de agradecer el carácter transgresor y experimental de su cine, no apto para quién quiera ver una película "redonda". En las películas de Bruce hay mucha paja que quitar siempre, pero momentos sublimes. Tenía muchas ganas de ver el último trabajo de Bruce tras THE RASPBERRY REICH/04, no porque esperara una película a recordar sino porque este cineasta siempre me sorprende, y su transgresión siempre me hace agrandar mi visión de muchas cosas. Bruce LaBruce no trata de ser Anthony Minghella, pero continúa un trayecto que en los 60s tomaron gente como Andy Warhol y que pocos quieren llevar el testigo. El cine convencional ha acampado en sus anchas en el género de temática gay, y cuesta ver algo de este calibre entre tanta comedia romántica, drama de iniciación o locura petarda.

Pero tampoco os voy a negar que esta película a todo el mundo le caiga como un guante. Ni que la película no sea mejorable, porque lo es. Un montaje que podría ser revisado con escenas o planos que deberían haber sido desechados enseguida, con un guión que a ratos es demasiado simple y sinsentido, para a otros momentos complicarse tanto que es dificil de entrar. Actores sobreactuados y chillones (al igual que las mujeres de las películas de Andy Warhol), y finalmente una paranoia que dificulta llegar a entender a un personaje como Otto.

Si yo programara un festival de temática gay, sin lugar a dudas, tendría siempre un lugar para Bruce LaBruce. Se nota que Bruce es además fotografo, ya que esta película tiene algunos fotogramas que son dignos de mostrar en una exposición. Cuesta cogerle el punto, pero al final uno consigue entender de alguna manera al personaje de Otto. Además, como broche de oro, Bruce ha contado con Marcel Schlutt que es siempre un incentivo (inolvidable su trabajo en GEFANGEN/04 y en la versión X de la misma EINGELOCHT/04).

Si tienes ganas de ver algo distinto y no te asusta por ver algo de pornografía o violencia gratuita, no dudes que esta es una de las películas de temática gay del 2008 que hay que ver.

12 ago. 2009



Por Alejandro Contreras

Hervé (Hervé Chenais) nació sin brazos ni piernas. A sus 43 años sigue buscando alguien con quien compartir su vida, aunque a veces necesita conformarse con encuentros sexuales con chaperos. En una página para discapacitados homosexuales, encuentra a un chico (Guillaume Quashie-Vauclin) que tiene mucho interés en conocerle. Hervé esta ilusionado en que tal vez este chico no sea otro fetichista más con acromotofilia (obtención de placer sexual con una pareja que tiene amputada alguna(s) extremidad(es)).

Es cierto que es una película distinta y que hace un retrato valiente de un gay discapacitado sin ningún tipo de corte (el actor Hervé Chenais es realmente generoso). Pero nos encontramos con una película estrenada en TV, con limitaciones técnicas notables, de escasos 50 minutos y que a pesar de eso se hace muy larga. Es cierto que en el cine de temática gay hay muy poca presencia de personajes con algún tipo de minusvalía, y cuando salen es para mostrar lo más grotesco (recuerdo una escenita de HUSTLER WHITE/96 que se las trae). Dirigida por Remí Lange que tuvo cierta repercusión por su película TARIK EL HOB/01.

Esta película pudo tener buenas intenciones pero al final da la sensación que se recrea en mostrar como son las relaciones sexuales entre los protagonistas, y poco más.

11 ago. 2009


Por Alejandro Contreras


Joe (Tim Swain) acaba de aterrizar a la escuela de Bellas Artes de Rhode Island. Atrás deja su pequeño pueblo para aterrizar en un mundo lleno de posibilidades. Mientras sus compañeros provienen de familias adineradas, él tiene que trabajar para poder vivir. No es el único ya que su compañera Jennifer (Julia Frey) está en la misma situación que él. Joe y Jennifer comienzan a vivir muy intensamente: trabajando duro para sus proyectos de la universidad y compaginándola con noches de mucho desenfreno, con lo que las horas de sueño son escasas. Aunque Joe va teniendo sus aventurillas, no se quita de la cabeza un atractivo chapero que trabaja cerca de la universidad. Joe queda tan prendado de Ramón (Gil Bar-Sela) que cree que la mejor forma de acercarse a él, es trabajar de chapero al igual que él.

Al igual que en VACATIONLAND/06, el cineasta Todd Verow revisita pasajes de su juventud: otra vez el protagonista se llama Joe; otra vez la escuela de Arte como contexto, y otra vez una historia de amor con un chapero y su mundo. Con más presupuesto que en la anterior (aunque a ratos la factura es demasiado 'amateur'), y con mejor resultado aunque yo hubiera cortado algunas partes que no aportan nada, y tal vez bucear un poco en la vida de Ramón. No es el primer director que se empeña en dar rodeos para terminar rodando la misma historia. Ah y no puedo olvidar un último apunte, lo sorprendente que es que un buen corte de pelo nos puede hacer cambiar la percepción sobre una persona (quién vea la película me entenderá).

Todd Verow ha mejorado la nota, pero aún le queda mucho camino por recorrer. Tiene un buen ojo para seleccionar actores muy atractivos, eso es innegable, pero aún le falta conseguir transmitir o emocionar con su relato.

10 ago. 2009

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Por Alejandro Contreras

Antonio (Kenji Garcia) a sus 15 años se ha convertido en un guapo adolescente. Su padre marchó a Dubai hace unos cuantos años para mejorar la economía familiar, y vive en Filipinas junto a su madre Tere (Shamaine Buencamino). A Tere le angustia la ausencia de su esposo, aunque su hijo está más preocupado por explorar su sexualidad. Al igual que sus amigos tiene las hormonas en plena ebullición, aunque a él le interesan más los chicos que las chicas. Tras una noche donde su amigo Nathan (Nino Fernandez) se convierte en su primera conquista, éste comienza a rehuirle. Dolido decide contarse a Mike (Jiro Manio), su mejor amigo, su secreto. Jonbert (Josh Ivan Morales), el hermano de su padre se muda unos días a vivir con Antonio y su madre, y se convertirá en la obsesión sexual del adolescente.

No es el primer film filipino de temática gay que veo, y estoy seguro que no será el último. Además de acercarnos a la realidad de un país del que yo conozco poco, además cuenta una historia aparentemente sencilla y que puede ocurrir en muchísimos otros lugares con una audacia sorprendente. La iniciación sexual podría ser un subgénero dentro del cine de temática gay, pero este episodio es quizás menos idílico que otras películas pero mucho más cercano a la realidad que muchos espectadores han experimentado. En cierta parte, ya que algunos episodios trágicos no son tan frecuentes por suerte.

Actores pocos conocidos ayudan a la credibilidad de los personajes, además no tienen ningún pudor es desnudarse e incluso de mostrarse sus penes erectos, algo impensable en la filmografía norteamericana. Eso sí, no os penséis que es una película pornográfica porque no lo es. A veces el director estira demasiado las escenas, restándole ritmo a la cinta, pero tal vez acerca el desarrollo a la cadencia con la que se vive en Filipinas. El actor que encarna al tio del protagonista, Josh Ivan Morales, comenzó su carrera como modelo y tras una escandalosa película para adultos (MANILA EXPOSED), cambió su nombre para dedicarse al cine convencional: estoy seguro que en Filipinas debe ser todo un sex-symbol. Aún así, si hay un actor que destaca frente al resto es la que encarna a la madre, Shamaine Buencamino, cuyos silencios y sus miradas están repletos de contenido.

ANTONIO'S SECRET/08, como se conoce internacionalmente esta película, es algo más que una película de iniciación sexual que no tiene reparos en las escenas más sexuales. En el fondo, una historia sencilla pero muy bien llevada.

9 ago. 2009



Por Alejandro Contreras

Es tan mala, predecible, aburrida... que no voy a perder mi tiempo en hacer una crítica a esta película.

No la veáis, aprovechad en algo mejor vuestro tiempo.

7 ago. 2009


Por Alejandro Contreras

Nathan (Stephen Bender) acaba de llegar a un nuevo pueblo y se establecen en una granja con sus padres. Roy (Maximillian Roeg) es el hijo de los vecinos de la granja de enfrente, además de ser algo mayor que él y el conductor del colegio donde ambos van. Nathan enseguida se siente atraído por Roy, y poco a poco consigue entrar en su círculo de amigos. Nathan fantasea con una relación con Roy, con emprender un negocio de caballos y, sobre todo, con huir de su entorno familiar. Además de ocultar su homosexualidad y sus sentimientos por Roy, lleva tiempo ocultando el acoso que está sufriendo por parte de su padre mientras su madre es cómplice con sus silencios y su pasividad.

Las historias de iniciación a la vida siempre consiguen conectar con el público, pero ésta lo consigue con una historia sencilla con personajes rebosantes de honestidad y profundidad. Los dos protagonistas, Stephen Bender y Maximillian Roegg prometen tanto como en su día Emile Hirsch en THE MUDGE/03. Además los actores secundarios engrandecen la película. La Lousiana de mitad de siglo contextualiza una dura historia que está contada de manera que las partes más duras se puedan digerir (aunque hay ciertos pasajes y temas que nunca son fáciles de ver, al menos para mi). Otro punto a favor de esta historia es que el final puede tener dos interpretaciones de manera que el espectador podrá cerrar esta historia como mejor le parezca.

Peliculón. Ésta la tenéis que ver, aunque advierto que viendo la problematica de la película no a todo el mundo le pueda apetecer verla.

6 ago. 2009

Por Alejandro Contreras

Andy Forte (Bart Fletcher) no puede olvidar a un antiguo amor, por lo que su amigo Chris (Chris Carlisle) le trata de ayudarle a pasar página invitándole a una fiesta llena de gays donde Andy se sentirá fuera de lugar. Nate Merritt (Paul Preiss) ha decidido comenzar una carrera como marine para ofrecer un futuro a su futura esposa. Ambos necesitan dinero urgentemente y acceden a posar como modelo para un video. Ambos pensaban que sería un video en solitario, además tampoco se esperaban que el trabajo como modelo era en realidad para rodar una escena de sexo amateur entre los dos (al estilo Sean Cody o Straight College Men). Sin rodar el video, los dos desconocidos emprenderán un viaje donde ambos tendrán que enfrentarse a viejos fantasmas y a sus problemas presentes.

Película de presupuesto medio que tiene algunos problemas de racord, es decir, que en la misma escena el pelo rapado del protagonista varía en longitud, o los ojos del otro se pinta o despinta según el plano. Quitando este pequeño detalle, la película es realmente de las que merecen la pena ver. Personajes bien definidos, actores convincentes, y una historia que te tendrá hasta el último segundo pegado a la pantalla. Los dos protagonistas consiguen dar credibilidad a una relación difícil de calificar: aunque uno es homosexual y el otro heterosexual, ninguno de los dos lo es tanto. Y eso hace tan interesante ver cómo va transcurriendo la historia de los dos.

La verdad es que es de lo mejorcito de la campaña de películas de temática gay del 2008/2009 de lo que yo llevo visto. Eso sí, yo hubiera cambiado el final. Y no digo más. A verla (digo, descargarla).

5 ago. 2009


Por Alejandro Contreras

La vida de John Robert Stillman dejó de ser anónima en cuánto adoptó el nombre artístico de Jack Wrangler. Con este nombre se convirtió en 1970s en la primera "porn-star" del cine gay para adultos. Como cualquier pionero, su carrera se fue desarrollando sin tener ningún modelo previo y marcando su propio estilo. Sólo con esto ya hay motivos suficientes para rodar un documental sobre su vida, pero no queda aquí la cosa. Jack Wrangler pasó a rodar porno heterosexual, se casó con la cantante madura Margaret Whiting con la que tuvo un largo matrimonio por el que nadie apostaba, y terminó su carrera dirigiendo obras de teatro y apoyando cualquier lucha contra el SIDA.

Este documental cuenta con mucho material de los dispares trabajos de Jack Wrangler, además de entrevistas personales a quiénes le conocieron y al propio Jack. A los pocos meses de su estreno en el Festival LGBT de Nueva York, moría Jack Wrangler de un enfisema pulmonar. Múltiples premios a este excelente documental, incluido uno de GayVNAward (la Academia de cine de adulto gay).

Este documental no eleva a Jack a los altares, sino que retrata una vida distina, con muchas contradicciones y una manera muy especial de entender la vida. Jack Wrangler gozaba de un cuerpo que rezumaba sexualidad por los cuatros costados, con ese aspecto del vaquero que fuma Malboro o Lucky Strike. Jack Wrangler además de tener un físico envidiable, ha sido una persona con una mentalidad adelantada a su tiempo, y da gusto escucharle comentar sobre los diferentes episodios de su vida. Este documental sin lugar a dudas ayudará a que el público recupere la filmografía para adultos de este actor.

4 ago. 2009



Por Alejandro Contreras

Kyle (Simon Miller) llega tarde a la boda de Marcel (Justin Tensen) y de Sarah (Jane Elliott). Allí le esperan algunos amigos y la madre de Marcel que ha viajado desde Francia para compartir este día con su hijo. Una vez finalizado el evento, se hacen muchas fotos para tener material que justifique ante inmigración este matrimonio... de conveniencia. En realidad, Marcel sueña con casarse con Kyle del que lleva enamorado desde que se conocieron hace un año, y con el que comparte su vida y su apartamento. Aunque tienen que pasar este trámite para que Marcel pueda vivir sin problemas en Estados Unidos, tienen una vida idílica. Sienten que juntos no hay nada que les frene. Kyle trabaja en su carrera como músico y cantante, mientras Marcel lucha por su carrera de actor. Poco a poco irán descubriendo que la familia, el trabajo y la convivencia son duros escollos que sortear en una relación de pareja. El regreso a sus vidas de April (Rob Harmon), el hermano transexual de Kyle será definitivo para subrayar el deterioro de la pareja.

Tercer largometraje (y los tres de temática gay) del sueco Casper Andreas, tras la sorprendente SLUTTY SUMMER/04 y la decepcionante A FOUR LETTER WORD/07. Tras un comienzo que parece el final de una película de amor de Hollywood, comienza la verdadera trama de deterioro gradual de una historia que tenía todos los elementos para durar toda la vida. Como hay personas que pueden envenenar una relación que funciona tan bien, como los egos y la ambición pueden deslumbrar y olvidarse de cuidar la vida personal y de pareja, los celos, la venganza, la revancha... Realmente es bastante doloroso ver marchitarse poco a poco, y sin ningún motivo claro. El ritmo es bastante pausado en su desarrollo, pero tal vez demasiado acelerado al final. Destacar lo interesante de la propuesta estética de la película, las canciones como hilo conductor de la trama (al igual que en 9 SONGS/04), además de los cuerpos que tan generosamente se muestran (que el ojo también es goloso).

El cine de Casper Andreas no tiene vocación de sorprender en cómo cuenta sus historias, sino en los personajes que retrata, bien cercanos a la gente de hoy en día (y alejados de los arquetipos del cine). Aún asi, en esta historia los actores no consiguen plenamente hacernos partícipe de sus personajes, a excepción de Jane Elliot que sobresale con mucha credibilidad en su papel de la amiga lesbiana, y de Rob Harmon que destaca por lo mal que encarna al hermano transexual posesivo. Marcel ya salió en QUEER AS FOLK, tan desnudo como en esta película, como uno de los amantes de Brian Kenney. Y claro, entonces te das cuenta de que aunque este historia no está tan mal, la de Brian y Justin está mil veces mejor contada e interpretada.

Este mes se estrena el último trabajo de Casper, llamado THE BIG GAY MUSICAL/09, que apunta a aires frescos en su carrera. Habrá que verla.

3 ago. 2009


Por Alejandro Contreras

Jason (Douglas Myers) y Cooper (Derek Long) se conocen desde hace muchos años. Suelen reunirse en una cabaña que tiene Jason alejada del mundanal ruido. Allí suelen reunirse con Simon (Derek Meeker), el compañero de Jason, y la pareja ocasional de Cooper. Esta edición han decidido animar un poco la reunión y que cada uno de los cuatro traigo a un amigo gay. Ace (Stephen Twardokus), el último novio de Cooper, invita a Cameron (Joel Harrison) un amigo de la universidad que acaba de aterrizar en la ciudad. Cooper invita a Kevin (Gaetano Jones), su profesor de yoga al desnudo. Simon invita a Mac (Chris Carlisle) un tímido joven del servicio informático de su empresa. Jason decide invitar a André (Daniel Rhyder), un escort/chapero al que suele solicitar sus servicios. Con esta interesante mezcla de viejos y nuevos amigos conseguirán que lo que parecía un tranquilo fin de semana alejado del mundanal ruido, les obligará a mover pieza y entender mejor sus vidas.

Reconozco que antes de verla tenía en mente que en mi crónica podría decir "nada que ver con la fantástica LOVE! VALOUR! COMPASSION! (1997)". A los pocos minutos de empezar la película me encuentro que los protagonistas de esta historia hacen referencia a esta película en una interesante discusión de cine de temática gay. Claro, no tuve más remedio que dejar mis prejuicios a un lado y disfrutar de esta historia. Es en ese momento donde me di cuenta que esta película sólo repetía un escenario parecido, pero las historias y los personajes planteaban problemas del día de hoy. Eso sí, echaba de menos al Bobby, el chico ciego al que daba vida Justin Kirk en la película de Joe Mantello y que siempre me cautivó de LOVE! VALOUR! COMPASSION! (1997).

En algún momento la película tiene algún paisaje de película "amateur", pero enseguida recupera el ritmo y la fuerza de sus historias. Cada personaje distinto al anterior, como tratando de abarcar un amplio espectro de homosexuales dónde parece que sólo les une su tendencia sexual pero poco más. El desgaste de una pareja, el miedo al compromiso, la amistad incondicional, el rechazo de la familia, la inseguridad por no tener un cuerpo de gimnasio o el compaginar una vida normal con un trabajo como la prostitución, son temas que van floreciendo durante estos tres días evitando los conflictor de la película de cabecera. Sus desnudos animarán a muchos espectadores a verla, pero es un cebo que no lleva a ninguna trampa sino a una película interesante y que tal vez te ayude a plantearte cosas de tu vida. Eso si, si no has visto el clásico LOVE! VALOUR! COMPASSION! (1997) ya están tardando en verla.

 

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