31 ene. 2010

Por Alejandro Contreras

Bennie (Alden Ehrenreich) tenía muchas ganas de reencontrarse con su hermano mayor, que desapareció de su vida y de su familia hace 10 años. Aprovechando que el buque en el que viaja con la marina para en Buenos Aires, decide ir a su encuentro. Su hermano es ahora alguien distinto a sus recuerdos. Tetro (Vincent Gallo) es un poeta brillante y melancólico que comparte su vida con Miranda (Maribel Verdu). Este encuentro servirá para remover secretos y experiencias tormentosas del pasado.

Cuesta creer que esta película la ha dirigido los clásicos del cine que han salido de la mano de Francis Ford Coppola. TETRO/09 es una película con muy buenas intenciones, buenos actores, pero muy desaprovechada. Trato de encontrar qué falla, y creo que le falta alma y verdad. Con todos mis respetos, el guión parece de los últimos de Almodovar: un montón de buenas ideas hilvanadas con poco acierto y con giros algo forzados, y cuando menos previsibles. Argentina más que retratada aparece caricaturizada, o al menos sólo vemos los cliches más manidos. El juego del color para los flashsbacks y el blanco y negro para el presente, queda muy chulo para comentar con otros cineastas de lo original que soy, pero no funciona y no ayuda a la historia. Para más inri, el punto fuerte de la película, el terrible secreto que se esconde en la familia que Tetro tanto quiere desligarse, se intuye bien rápido.

Da mucho coraje que con los magníficos espadas que cuenta la película, con una Maribel Verdú muy resuelta, un Vincent Gallo tan misterioso como siempre, y un joven Alden Enrenreich que habrá que seguirle la pista. Con su aspecto juvenil pero un rostro de viejo, cuesta creerse que tenga los 18 años del papel que representa en la película (aunque en la vida real tiene 20). Maribel y Vincent hacen lo que pueden con unos personajes que se mueven en una historia algo muerta, pero nuestra Carmen Maura está ridícula en un papel aún más ridiculo.

En resumen, una de las grandes decepciones del 2009. No digo más.

30 ene. 2010


Por Alejandro Contreras

No voy a perder el tiempo en redactar una sinopsis de una película de la que ya me he olvidado de ella. Así que vamos directamente a la valoración de la misma.

Tokio es un escenario estupendo, y la película está regada de muchos detalles técnicos a resaltar, pero es una cinta muerta, sin vida. La historia no interesa lo más mínimo, los actores hacen lo justo con unos personajes que no les pega y que cuesta creerse, cuyas contradicciones son impostadas como las reflexiones del narrador...

La he visto porque tiene una nominación a los Goya, pero desde hace tiempo habría que pagar (y no cobrar) aquellos que se atrevan a ver algo de Isabel Coixet.

27 ene. 2010

Por Alejandro Contreras

Sólo hace 6 meses que Manu (Brandon Alexander Lastra Cobos) entró en sus vidas, y no se hacen con él. Jimena, la trabajadora social que supervisa su adopción, les advirtió que iba a ser complicado ya que Manu había sido acogido en diferentes ocasiones sin mucho éxito. Pepe (Alberto San Juan) y Lucia (Natalia Mateo) no se achataron ante el reto que suponía y siguieron adelante para tener al niño en regimen de acogida. Hasta contrataron a Rosa (Norma Martínez), una cuidadora peruana para que Manu tuvieran una conexión con alguien de su país natal. Al final de la mañana recibirán una nueva visita de Jimena, y Pepe quiere aprovechar para decirle que quiere devolver al pequeño.

La idea de la que arranca la película es realmente interesante. Y la verdad es que tiene empaque para un largometraje, pero la propuesta de David Plannell da la sensación de que es un cortometraje alargado más que un largometraje. Su relato es tan costumbrista que recuerda demasiado a una producción televisiva. Me cuesta entender al día de hoy cómo fue la ganadora del Festival de Málaga 2009 frente a otras producciones mejor acabadas (por ejemplo la comedia PAGAFANTAS/09 o el drama TRES DIAS CON LA FAMILIA/09).

El guión lo firma el propio David Planell con Santos Mercero (hijo de Antonio Mercero), y se nota mucho la influencia del creador de FARMACIA DE GUARDIA. A la película le cuesta arrancar con un prólogo que ocupa casi todo el metraje, dejando poco sitio para lo realmente interesante. A excepción de la pareja protagonista, que son clichés mil veces vistos, el resto de los personajes están muy bien conseguidos. Eso sí, los actores están de dulce, en particular Norma Martínez (cuyo personaje es un bombón que ella le saca mucho partido) y Marta Aledo. Eso sí, la química que dan en pantalla Alberto San Juan y Natalia Mateo es insuperable, y aunque no son los papeles de su vida, rara vez me decepcionan.

25 ene. 2010

Por Alejandro Contreras

Enrique (Antonio de la Torre) ha vuelto a recuperar los kilos que perdió gracias a un milagroso producto adelgazante que le hizo millonario y un rostro conocido. Aunque a su novio Alex (Raúl Arévalo) no lo ve necesario, a Sofia (Leticia Herrero) le gustaría perder esos kilos de más para su inminente boda con él. Andrés (Fernando Albizu) necesita perder peso para no continuar la tendencia familiar de morir antes de los 50s por todos los problemas médicos reportados por su sobrepeso. Leonor ha visto como su vida sedentaria sin su pareja, que por motivos de trabajo estará un año en Estados Unidos, le ha hecho redondear tanto su figura que teme ser rechazada por su pareja a la vuelta. Todos ellos acuden a un nuevo grupo de terapia con Abel (Roberto Enríquez). No acuden para adelgazar sino para encontrar los motivos que les ha llevado a ese sobrepeso.

Gracias a la fantástica AZULOSCUROCASINEGRO/06, Daniel Sánchez-Arévalo sabía que su segundo largometraje iba a llegar a más gente, y la iban a mirar con lupa. Siendo consciente de esto, Daniel no ha cogido el camino fácil y se ha querido arriesgar con una película coral con cinco tramas principales que mezclan comedia y drama. Además, el proyecto requería que el actor principal se implicara tanto en la película que tendría que sufrir una variación drástica de peso después de haber engordado cerca de 30 kilos. Aunque inicialmente sólo Antonio de la Torre iba a sufrir esta variación de peso tan brutal, la debutante Leticia Herrero decidió acompañarle en esta aventura.

Tal vez ahora se le exija más que en su primer largo, pero es cierto que hay muchos peros en esta película: personajes algo inverosímiles (cuesta creerse a la pareja de novios tan católicos), un personaje protagonista que está algo desdibujado (sus apariciones "delgados" parece que lo han cambiado por un clón de Pablo Motos), a ratos la mezcla de comedia y drama no casa tan bien como podría esperarse, y un final endeble (con una aparición fantasmagórica mal resuelta). Pero todos esos peros están compensandos por un montón de personajes muy bien planteados y una caterva de secundarios que son "protagonistas" de sus tramas, y en el fondo unas cuantas historias que interesan.

Los motivos que llevan a los personajes al sobrepeso son tan cotidianos que seguro que cualquier que ve la película se ve reflejado en alguna de las tramas. Ese y un gran trabajo interpretativo de casi todos los actores, son el punto fuerte de la película. De las chicas sobresale la debutante Leticia Herrero, aunque también habría que nombrar a Verónica Sánchez que borda su papel (y menos mal, porque ya atesoraba unos cuantos resbalones en el cine, por ejemplo La Chispa de CAMARÓN/05). Al contrario que Verónica, Pilar Castro no está muy fina con un personaje más caricaturesco que real.

De los chicos sobresale Fernando Albizu, al que le sienta como un guante su personaje y lo hace fenomenal. Más dificil lo ha tenido Raúl Arevalo con un personaje que es a priori poco creíble, y que su buen hacer consigue sacarle algo de valor a un papel algo flojo. Los peros de la película se perdonarían si el personaje principal tuvieran más empaque. Antonio de la Torre, cuyo sacrificio físico hay que valorarlo, parece que interpreta dos personajes distintos según el peso que tiene en ese momento, y a ratos es algo desigual: hay momentos de interpretación vanal y vacía, juntos a otros llenos de intensidad y realidad.

No hay que considerar GORDOS/09 como un resbalón, sino como una película arriesgada dentro de la trayectoria de alguien que está destinado a hacer grandes películas. El director consigue que los actores se entreguen a sus personajes sin importarles los desnudos, las variaciones drásticas de peso o las implicaciones emocionales. Esa generosidad de ambos no da como resultado una excelente película, pero si una buena película que os recomiendo que veaís.

20 ene. 2010


Por Alejandro Contreras

Ahora que está jubilado, Benjamín Espósito (Ricardo Darín) va a escribir su primera novela. No necesita inventarse ninguna historia, sino que retomará un crimen que investigó hace 25 años cuando trabajaba en un juzgado penal. Con la excusa de la novela, Benjamín volverá al juzgado donde trabajaba en 1974 para reencontrarse con Irene Menéndez (Soledad Villamil) con quién llevó el caso. El caso de la violación y posterior asesinato de Liliana Coloto (Carla Quevedo) no fue un caso más, no sólo por lo complejo que fue sino también por todo lo que implicó en la vida personal de Benjamín.

Algunos directores consiguen calar más en el público cuando rompen con su personal forma de hacer cine. Lo que consiguió Woody Allen gracias a MATCH POINT (2005) o Pedro Almodóvar con VOLVER (2006), llegar a un público distinto al habitual, es lo que ha conseguido Juan Jose Campanella con EL SECRETO DE SUS OJOS (2009). Su mezcla de thriller pausado con el melodrama romántico cuenta con unos personajes secundarios que son los que engrandecen la historia. Técnicamente tiene una buena factura y una digna reconstrucción de los años 70 (aunque la caracterización envejecida de algunos actores es un poco burda), y hay que remarcar el espectacular plano aéreo que baja hasta el estadio de fútbol del Racing de Avellaneda y la posterior confusión.

El guión dibuja tres personajes secundarios muy interesantes y cuyos actores lo interpretan de manera magistral. El primero es Guillermo Francella, compañero de trabajo del protagonista y con una pasión descontrolada por los bares de mala muerte, que consigue hacernos reir y enternecernos a partes iguales. El otro es Javier Godino (conocido en España por ser el primer Colate del musical HOY NO ME PUEDO LEVANTAR) que da vida a un posible sospechoso que está soberbio en la escena del interrogatorio (y no sólo por su explícita demostración de que está bien dotado) y en la del ascensor. Por último Pablo Rago, el desconsolado viudo de la víctima. Con ellos el trabajo de los protagonistas, Ricardo Darin y Soledad Villamil luce más, aunque a mi siempre me parezca que Ricardo Darín hace el mismo papel en todos sus trabajos.

No es una película que aporta nada nuevo al mundo del cine, pero que rebosa buen cine por los cuatro costados.

18 ene. 2010


Por Alejandro Contreras

El joven Ángel Santiago (Abel Ayala) sale a la calle tras pasar dos años en la cárcel. Beneficiado por la Amnistía que ha decretado el presidente de Chile gracias a la llegada de la democracia, Ángel quiere comenzar una nueva vida pero antes necesitará llevar a cabo un plan que lleva tiempo planeando. Para ello necesitará contar con Nicolás Vergara Grey (Ricardo Darín), otro beneficiado por la amnistía, que se ha convertido en todo un símbolo y una institución en el arte de robar bancos. Nicolás quiere dejar atrás su pasado delictivo y comenzar una vida normal junto a su mujer y su hijo, aunque antes necesitará cobrar un a vieja deuda. Esos dos mundos antagónicos se cruzarán gracias a Victoria (Miranda Bodenhofer), una misteriosa bailarina cuyos padres fueron asesinados durante la dictadora de Pinochet.

Antes de ver la película había leído críticas que mostraban lo decepcionante que le había parecido la película. Y tras verla, reconozco que no es lo mejor de Trueba, pero no me parece una mala película. La historia tiene muy buenas intenciones, algunos personajes interesantes y se mueve en un marco que no está tan agotado como la guerra civil española. Por otro lado, la mezcla de géneros no termina de cuajar bien, no logra traspasar la pantalla algunas tramas que se presuponen emotivas, y los últimos veinte minutos son demasiado predecibles. Pero claro, es que Trueba siempre ha sido predecible.

El personaje de Ángel Santiago es realmente lo más interesante de la película. Y Ábel Ayala logra conectar con el público más que el resto de los actores, con un personaje que podría perfectamente haber caido mal por lo charlatán que es. Consigue los mejores diálogos de la película. Ricardo Darín nunca falla, aunque esta vez su personaje no da mucho más de sí.

Dentro de esa mezcolanza de géneros, hay muchos momentos a resaltar. Escenas como la del secuestro del teatro nacional, cualquiera en la que el protagonista era capaz con su inteligencia emocional y verborrea inacabable cambiar "nos" por "sís", y lo onírico de ver al protagonista desplazándose a caballo por las calles de Chile. Una película interesante aunque si se hubiera pulido un poco más, tenía materia prima para dejar mejor impresión.

15 ene. 2010


Por Alejandro Contreras

Años 60 en España. Jaime (Jordi Mollá) escribe poesías, tiene una conciencia social por la que simpatiza por el partido comunista y es un homosexual que disfruta sin límites de su sexualidad. Su vida es una pura contradicción ya que es miembro de una familia burguesa (los Gil de Biedma) y trabajaba en la multinacional de su familia. Realmente si interesante es su obra literaria, su vida personal no es nada menos.

"Grotesca, ridícula, falsa, inverosímil, sucia, pedante". Así la ha definido el escritor Juan Marsé al ver el resultado de una biografía donde él mismo es uno de los personajes secundarios de la historia. El director Sigfrid Monleón adapta la novela que Miguel Dalmau publicó y que tampoco gustó a Juan Marsé. El productor de la cinta, Andrés Vicente Gómez cree que el escritor está dolido porque no han contado con él (y no se ha llevado un duro). Realmente esta polémica ayudará a darle más presencia a esta película, que os digo que merece mucho la pena ver.

Desconozco si refleja fielmente la vida de Jaime Gil de Biedma, pero si os puedo decir que la película está por encima de esa polémica y de una promoción que no le está haciendo justicia. Lo que a priori se antoja como "otra biopic más lleno de tópicos", acaba siendo un relato muy atrevido de una vida, de una época y de una manera de vivi. Con muy buen ritmo, una ambientación de la época muy buena (ya sea por la época como por la localización) y un puñado de actores que lo hacen muy bien.

Jordi Mollá es un actor de excesos, capaz de deslumbrar con su trabajo como de decepcionar. Por suerte su trabajo como Jaime Gil de Biedma es excelente. Jamás ha tenido reparos Jordi en los desnudos frontales o las escenas más subidas de tono (y es que la película está regada con multitud de escenas sexuales en distintas variantes, con muchísima carga erótica y primeros planos que ya no nos van a asustar).

Jordi Mollá está muy bien arropado por los actores que dan vida a sus amigos Juan Marsé (Alex Brendemühl) y Carlos Barral (Josep Linuesa). El debut de Bimba Bosé no es muy allá, y realmente yo pienso que Najwa Nimri hubiera sido una mejor elección para ese papel.

No os dejéis llamar por lo que a priori parece que os vais a encontrar con esta película. No habría más de 10 personas en la sala del cine viendo la película (y todos homosexuales, claro). Entiendo que una película como esta no hará la taquilla de AVATAR/09, pero aquellos que les guste el buen cine (y es que hacia tiempo que no teníamos una buena cinta de temática gay en España) os recomiendo que no os la perdáis.

14 ene. 2010


Por Alejandro Contreras

No voy a esbozar una sinopsis del argumento como en otras ocasiones porque no merece la pena. Esta película parodia los grandes éxitos de taquilla del cine español, subrayando los que han sido producidos por Telecinco Cinema: lo que se suele decir, barriendo para casa.

La parodia en el cine no es nuevo en la cinematografía española (con títulos tan imponentes como JUANA LA LOCA... DE VEZ EN CUANDO/83), pero si ese cine que parodia a otras películas. Normalmente nuestros humoristas han usado la TV para hacer sarna de nuestro cine, con lo que este largo podría ser como una edición especial de CINEZAPPING.

Se nota que hay un buen presupuesto detrás de esta película, y no sólo por fichajes estrellas como Leslie Nielsen (todo un emblema en este tipo de películas), sino por la reproducción de los escenarios originales a los que se alude, y los efectos especiales utilizados. Se podrá criticar muchas cosas de esta película, pero no que sea cutre o chapucera.

El casting ha contado con lo mejor de cada casa: Silvia Abril de HOMOZAPPING, Joaquin Reyes y Carlos Areces de MUCHACHADA NUI y una Alexandra Jiménez que se distancia de su papel tan plano de África en LOS SERRANO para revelarse como una actriz con una gran vis cómica y raza. Personalmente, creo que este trabajo suyo me ha cambiado mi percepción por esta actriz que está a la altura de los demás compañeros.

El guión va visitando todas las películas que parodia, a veces a duras penas, y con gags hechos para el disfrute de toda la familia. Yo esperaba un poco de más de mala leche en la parodia, la verdad. Te ries pero no te descojonas. No se si me entendéis.

En definitiva, una cinta de entretenimiento que hará la delicia del gran público, pero poco más (tampoco pretendían otra cosa). Con la buena temporada de Telecinco, no me extraña que en breve tengamos SPANISH MOVIE 2 con Hipatia y Mala Madre de protagonistas. Tiempo al tiempo.

12 ene. 2010


Por Alejandro Contreras

En la vida de Hipatia (Rachel Weisz) sólo hay sitio para la astronomía, tanto en su investigación personal como en la difusión del conocimiento que se atesora en la biblioteca de Alejandría. Fuera de esos muros, se está produciendo un cambio muy relevante en el papel que ocupan los católicos, de minoría perseguida a implantarse frente a las de antaño.

Tanta en la fascinación que tuvo Alejandro Amenábar
con este personaje, alimentada por su creciente afición a la astronomía, que se arriesgó con su proyecto más ambicioso. Aunque las cifras sean ridículas frente al presupuesto de AVATAR/09, estoy seguro que va a costar mucho que otra cinta española supere la inversión de ÁGORA/09. Los más "agoreros" pensarían que no saldrían los números, pero la masiva respuesta del público ha conseguido cuadrar los gastos y darles beneficio a sus productores.

Alejandro cocina una paella con materiales de primera: grandes escenarios, estupendos efectos visuales, una banda sonora de Dario Marianelli (ganador del Oscar por ATONEMENT/07) y una primera actriz como Rachel Weisz. Pero la gran mayoría que la ha probado sale algo decepcionado, como si no luciese en la paella esos ingredientes de primera calidad.

¿Demasiadas expectativas? ¿Demasiado riesgo para alguien que ya no tiene que demostrar nada? Yo creo que el mayor problema de la película está en el montaje y el guión. A veces la historia real no es "cinematográfica" y hay que hacer algunas licencias. Es notable como más que una película parecen dos capítulos seguidos, ya que a mitad de la película la acción pasa de un punto álgido a un punto de comienzo que al espectador desconcierta.

Se ha criticado mucho la presencia de Max Minghella, pero tanto su actuación como su personaje fue lo que más me interesó de la película. Adoro a Rachel Weisz pero su Hipatia me interesa bastante poco.

En USA se ha retrasado su estreno para el verano visto que no tendrá muchas posibilidades de ganar algún premio de cine, aunque su estreno estaba previsto inicialmente para final de diciembre 2009. Probablemente tendrá más suerte en la ceremonia de los Goyas donde podrá arrancar algunos de los premios "técnicos".

No es la mejor película de Amenábar, pero es mucho mejor que la mejor que muchos otros directores españoles (y no diré de quienes). Una lastima que el tema de la película, señalar la peligrosidad de los integrismos religiosos o de cualquier tipo, haya pasado algo desapercibido. Aún le queda mucha carrera a Alejandro para volver a plantearlo con otra historia, y espero que tenga más acierto.

La que podría haber sido la mejor película española del 2009, se ha quedado a medias a pesar de tener muchos aciertos y elementos de primera calidad que juntos no dan el aspecto de "peliculón".

11 ene. 2010

Por Alejandro Contreras

Mientras Elena (Marta Etura) sigue durmiendo, su marido Juan Oliver (Alberto Amman) se ha pasado por la prisión donde al día siguiente se incorpora como funcionario de prisiones. Dando una vuelta de reconocimiento, comienza un motín en el sector de los presos más temidos y peligrosos encabezada por Mala Madre (Luis Tosar). Juan es golpeado y pierde el conocimiento. Ante la imposibilidad de sacarlo de allí, sus compañeros deciden encerrarlo en una celda vacía, la 211, y huyen. Cuando Juan se despierte se dará cuenta de la situación y que tiene que hacerse pasar por un preso más para salvar su vida.

CELDA 211 (2009) es de esas películas que todo el que la ve sale convencido de haber visto buen cine. La historia puede parecer manida, pero la sabia dirección de Daniel Monzón, el duelo de los dos actores protagonistas, y los quiebros que va dando el guión enebran una de las cintas más sólidas de los últimos años del cine español. Han pasado semanas desde que la vi y aún me sigue impresionando el papel que tienen los presos etarras en la cinta, el doble juego del funcionario de prisiones, y el quiebro final que no todo el mundo ha pillado.

Luis Tosar está siguiendo un camino parecido al de Javier Bardem, con contundentes actuaciones dónde se implica con su voz y su físico para crear nuevos personajes. Nadie duda de que Mala Madre le proporcionará su tercer goya. Su estupendo trabajo no eclipsa al del novato Alberto Amman que es capaz de darle la réplica y de mostrar un personaje que va creciendo en el metraje. Ya desde la primera escena de los dos, en esa donde desnudan a Alberto Amman y se sorprenden de lo bien "armado" que va, se nota la química entre los dos personajes. Dentro de los secundarios de la película, yo resaltaría a Manuel Morón (ese actor que tanto se parece a Jorge Javier Vázquez) por encima de Marta Etura o Carlos Bardem, que tampoco están mal.

Aunque es una película sobresaliente yo les pondría algunos peros. Creo que el trailer de la película no le hace justicia a la cinta, Antonio Resines me chirría un poco en su personaje y tal vez sobren algunas de las escenas del matrimonio. Al menos yo las hubiera cambiado por escenas menos romanticonas y más duras.

En definitiva, la mejor película española del 2009.

 

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