30 nov. 2010


Por Alejandro Contreras

Nunca olvidaré mi viaje a San Francisco allá en el 2005. Una de esas razones fue poder disfrutar de una película en el famosísimo Castro Theater. Allí descubrí una comedia divertidísima, con un punto sexy y atrevido que jugaba con la delgada línea que separa la heterosexualidad y la homosexualidad. Desde entonces no he parado de recomendar a todo el mundo que vea EATING OUT (2004).

Con el éxito y la respuesta del público, pronto filmaron una secuela, EATING OUT 2: SLOPPY SECONDS (2006) que si bien ya no tenía el mismo punto, lo compensaron con unos actores muchísimo más espectaculares (en especial Marco Dapper). No hay dos sin tres.

Tiffani (Rebekah Kochan) es el único personaje que repite en las tres películas (me cuesta nombrar esto como una trilogía), y poco queda del espíritu de la primera. Es más, es una caricatura. Un guión absurdo y sin sentido para llevarnos a una escena donde dos gays se montan un trio con un hetero que quiere impresionar a la chica ayudando a resolver los problemas sexuales de los dos homosexuales. Cada uno tiene un gusto pero Chris Salvatore (¿por qué su agente no le desaconsejó a ese desnudo integral tan poco favorecedor?) y Daniel Skelton no son el Ryan Carnes de la primera, ni el Marco Dapper de la segunda.

Con lo cual, si ni siquiera la película merece la pena por los chulazos, no perdáis el tiempo. Lo peor es que me temo que no pasará mucho tiempo hasta que veamos un cuarto episodio.

29 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Pierre (Romain Duris) está enfermo, tiene algo en el corazón y no le queda mucho tiempo, o al menos eso cree. Mientras espera la llamada de que hay un posible donante de corazón, y apartado de su vida en el baile se refugia en su apartamento. Pierre no quería contárselo a todo el mundo, y menos a su familia, aunque termina por contárselo a su hermana Élise (Juliette Binoche). En cuanto se entera de esto, Élise, una mujer de 40 años divorciada y con tres hijos, decide reducir su jornada laboral como trabajadora social para compartir más tiempo con Pierre. Pierre mata su tiempo observando la vida de los demás, imaginando cómo transcurre mientras envidia la suerte que tienen de estar vivos.

Desde que Robert Altman filmara su SHORT CUTS (1993), diferentes cineastas han seguido esta manera tan particular de contar muchas historias cruzadas, casi convirtiéndolo en un sub-género del cine. PARIS (2008) está más cerca del tono amable de LOVE ACTUALLY (2003) que de la crudeza de BABEL (2006). Su director y guionista Cédric Klapisch ha desarrollado varias tramas que perfectamente podrían estar ocurriendo en otras grandes ciudades europeas, aunque ha sabido muy bien aprovechar el marco y el contexto de la ciudad para que empaste perfectamente. Un relato muy generoso con la ciudad, cuya imagen sale reforzada con la película ya que no hay rastro de las zonas marginales o el París más conflictivo, pero sin caer en el quemado cliché de París como ciudad del amor.

Un acierto de Cédric es la de mostrarnos personajes muy de hoy en día, con problemas actuales y cuyos actores han dotado de mucha credibilidad y naturalidad. Es muy difícil que en este tipo de películas todos los personajes y todas las tramas interesen por igual, siempre hay algunas que flojean y otras de las que nos gustaría saber más (y más si quedan abiertas). Hubiera preferido saber menos del catedrático enamorado de la joven alumna y más de los tenderos del mercado, al igual que hubiera desarrollado un poco más la historia del camerunés que quiere cruzar el estrecho para llegar a París. Toda la película está adornada con una música que empasta perfectamente con las tramas, y una fotografía que sólo con la ciudad de París ya tenía la mitad del trabajo hecho.

Tres nominaciones a los premios César 2009, incluyendo mejor película y a Karin Viard (la estúpida panadera llena de prejuicios), atestiguan el buen resultado de la película. De todos los actores y actrices que están estupendo, incluyendo a Juliette Binoche que está como en sus mejores momentos, mi favorito es sin dudas Romain Duris con un personaje que traspasa la pantalla desde el minuto uno. Aunque el doblaje en español ha sido excelente, yo os recomiendo que si podéis la veáis en versión original para sacarle aún más jugo a la película.

PARIS (2008) es una buena película de historias cruzadas, que además de hacer que quieras visitar la ciudad, te contagia de muchas ganas de vivir. ¿Qué más se puede pedir?

28 nov. 2010


Por Alejandro Contreras

Paul (Daniel Robinson) y Eddie (Joey Dubbing) están ya en los primeros ensayos con público del musical ADAM & STEVE: JUST THE WAY GOD MAKE 'EM. En ese musical donde se revisita el genésis con una visión homosexual del mísmo, de alguna manera florecen los verdaderos problemas que tienen ambos: Paul no tiene suerte en sus relaciones con los chicos, mientras Eddie aún no les ha dicho a sus religiosos padres que es homosexual.

Normalmente en los musicales las partes musicales son muy superiores a las partes de diálogo, pero no en este caso. Las canciones del musical son mediocres, y con juegos de palabras dificilmente entendible en otros idiomas y lejos de Estados Unidos. Si las actuaciones se hubieran reducido, y las historias de los protagonistas se hubieran ampliado estaríamos ante una muy buena película.

Casper Andreas no es un mal director de comedia, pero en lo musical flojea un poco. La parte del musical está más cercana a NAKED BOYS SINGING (2007) que a WERE THE WORLD MINE (2008), aunque es cierto que un par de actuaciones en un pequeño club de la historia son salvables del resto de números musicales. Y de los actores, pues espero que Casper Andreas y cualquier otro director siga confiando en Daniel Robinson porque apunta maneras, además de un físico portentoso. El porn-star Brent Corrigan tiene una pequeña aparición que no es tan ridícula como ANOTHER GAY SEQUEL: GAYS GONE WILD! (2004); tal vez por eso aparezca en los créditos con su nombre real, Sean Lockhart.

Tal vez el título le viene grande, y hubiera sido más honesto haberse llamado ANOTHER SMALL GAY MUSICAL.

26 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Con la llegada de las fiestas navideñas, Gunn (Keith Jordan) y Nathan (Adamo Ruggiero) dejaran la universidad para pasar unos días con sus respectivas familias. Cuando Nathan se entera que sus padres han hecho planes a última hora y no han contado con él, decide marcharse a Wisconsin y aparecer por sorpresa en la casa de los padres de Gunn. La sorpresa es doble ya que Nathan descubre que Gunn aún no le ha contado a sus padres que es homosexual, y mucho menos que Nathan es su novio.

Las películas navideñas son un propio sub-género en el mundo del cine, y aunque ya había alguna película de temática gay cuyo relato coincidía con esta fecha del año (por ejemplo THE HOUSEBOY (2007), creo que MAKE THE YULETIDE GAY (2009) es de las primeras que encaja con ese sub-género a pies juntillas. Se nos cuenta una historia amable, sin grandes dramas, que se desencadenan al reunirse la familia para las celebraciones. El título de la película proviene de una frase de la canción navideña HAVE YOURSELF A MERRY CHRISTMAS que popularizó Judy Garland.

Película con pocos atractivos para los cinéfilos más exquisitos, pero que es perfecta para ver después de comer (tal vez por eso que al irse el flujo sanguíneo al estomago no estamos para mucho pensar). Muy recomendable para esas tardes de domingo llovioso que apetece tumbarse en el sofá con una mantita.

25 nov. 2010


Por Alejandro Contreras

Aunque sus amigos son gays como él, Tyler (Joe Conti) tiene gustos distintos. Está fascinado por el mundo de los osos aunque no se atreve a adentrarse en él. Gracias a una prueba de casting que no le sale del todo bien, en su primera incursión a un bar de osos de Nueva York se encuentre a Fred (Brian Keane), cámara de la prueba fallida. Fred además de guiarle y protegerle de los desaprensivos que se le acercan al joven Tyler, termina haciéndose amigo de Tyler. Le ofrece una habitación en el piso que comparte con su pareja Brent (Stephen Guarino), un puesto de camarero y presentarle a amigos tan interesantes como el maduro Roger (Gerald McCullouch) del que Tyler se sentirá profundamente atraido...

Una de las películas más promocionadas de temática gay del 2010, cabeza de cartel en algunos festivales y rompedora al centrarse en un mundo tan poco habitual en este genero. Pues siento decir que nos encontramos con un retrato simple, torpe, de un grupo de personas cuyos problemas no lo son (o tal vez sea que los actores transmiten menos que una radio estropeada). La versión "osezna" de SEX IN THE CITY (TV) es todo un descalabro, y una decepción.

Os recomiendo que si queréis ver una películas de la comunidad "Bear" o de "Osos" que veáis CACHORRO (2004) que es una verdadera joya.

24 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Andy se marcha a la universidad y es hora de organizar sus viejos juguetes. Por un descuido, los juguetes que iban para el desván acaban en la guardería Sunnyside Daycare. Lo que a priori parece un lugar maravilloso donde podrán ser útiles para otros niños, se descubre como un lugar controlado por otros juguetes veteranos.

Tercera entrega de la franquicia, y seguro que no es la última. Aunque otras sagas de animación como Shrek estén dando signo evidentes de agotamiento, aún queda mucha cuerda para Toy Story. Un guión muy bien enlazado, del que se pueden hacer muchas lecturas más allá de la historia pseudo-infantil que vemos, y un ritmo endiablado que hacen que los 103 minutos de duración se pasen volando y disfrutando con una película para toda la familia. Los nuevos personajes, destacando al despiadado Lotso y el coqueto Ken, enriquecen el mundo de Toy Story con personalidades novedosas y muy interesantes, que marcan un poco la pérdida de la inocencia respecto a las dos entregas anteriores. Personalmente creo que aunque sean dibujos animados, Ken se convierte en el roba-escenas oficial de la película.

Ya ha sido pre-seleccionadas junto a otras 14 cintas de animación para los Oscars 2011, no tengo ninguna duda de que será finalmente una de las 5 nominadas y probablemente la que más opciones tenga de llevarse la estatuilla. Además se suma a la moda 3D que desde AVATAR (2009) azota nuestro cine, aunque tampoco el 3D es tan importante para la película, con lo que ha conseguido ser al día de hoy la película más taquillera del 2010 en todo el mundo, alzándose al puesto quinto en el listado de películas más taquilleras de toda la historia.

No esperes que esta nueva entrega añada algo nuevo a la historia del cine, ni que una vez que la hayas visto la recuerdes mucho (personalmente sigo prefiriendo a WALL-E (2008)). Es simplemente una película de entretenimiento que funciona muy bien, cumple muy bien sus objetivos y hace que disfrutes viendo una película de aventuras dentro de una saga que no da ningún paso en falso. ¿Para cuándo un spin-off de Ken?

23 nov. 2010


Por Alejandro Contreras

Introvertido, reservado y hombre de pocas palabras. A Davy (Brian Geraghty) se le da mejor expresarse por escrito que interactuar con personas. Aún así ha emprendido un viaje en carretera junto a su hermano Sean (Kel O'Neill) para presentar en pequeñas reuniones su nueva colección de relatos cortos. Lo que se antojaba como toda una aventura, se está convirtiendo en una aburrida sucesión de horas muertas en el coche y en el motel. Hasta que una noche que está Davy sólo en la habitación de motel recibe una llamada de una desconocida que ha marcado el número de la habitación por azar. A partir de ese momento comienza algo que va más allá de simple sexo telefónico.

Premiada en multitud de festivales de cine como Memphis, Edimburgo, CineVegas, consiguió un par de nominaciones a los prestigiosos Independet Spirit Awards 2010 de donde consiguió el premio “Someone to Watch Award” para su director Kyle Patrick Alvarez (CRAZY HEART (2009) le arrebató el premio a la mejor opera prima). Una historia que se podría contar en apenas 6 páginas adquiere entidad de largometraje gracias al buen hacer de su director y de un puñado de actores.

Su argumento es bastante original y de bastante actualidad, ahora que tanta gente prefiere utilizar redes sociales u otros medios para comunicarse y relacionarse. Con un tempo y una manera de contar las cosas que se acepta en el cine independiente, conseguimos entender bastante bien cómo Davy se termina obsesionando con esas llamadas que iluminan una vida bastante anodina. Además, la historia se resuelve con un final muy sorprendente y tierno que terminará por dar sentido a toda la película.

Una película de esas pequeñas que cuentan cosas que no son fáciles de mostrar a los demás, con personajes muy honestos y vulnerables que consiguen completar una historia que os recomiendo que veáis.



Por Alejandro Contreras

Thomas (Rafael Cardoso) al nacer no consigue abrir bien los ojos. Cuando finalmente lo consigue, es el rostro de su hermano Francesco (João Gabriel Vasconcellos) lo primero que ve. Con sólo 6 años Francesco asume el papel de hermano mayor y protector de Thomas, con quién comparte la misma madre, Julia  (Júlia Lemmertz), aunque son hijos de padres distintos. Según van pasando los años, la relación entre los dos hermanos se va haciendo cada vez más estrecha, hasta el punto que su madre comienza a sospechar que hay algo más entre sus dos hijos.

Ya en HARRY + MAX (2004) se trataba el tema de dos hermanos que se enamoran entre sí, pero la verdad es que hay pocas películas de temática gay (no-pornográficas) que traten el tema del incesto. Aluisio Abranches escribe y dirige una película que se desarrolla en un tono amable, cercano a lo poético, y que huye del drama que podría haber sido.

Rafael Cardoso y João Gabriel Vasconcellos, los dos actores que dan vida a los hermanos incestuosos, hacen muy creíble la relación entre ellos (aunque parte del mérito es de los actores infantiles que les preceden). Eso sí, no había actores más bellos que estos dos, y no dudan de revestir la historia de muchas escenas homoeróticas (entre otras ese tango desnudo que bailan los dos hermanos) y sin ningún corte a la hora de desnudarse.

Una hermosa película brasileña que se atreve con un tema bastante controvertido, pero del que pasa de puntillas para centrarse en un relato más sencillo y rebosante de sensualidad, ternura y mucho amor desde el comienzo hasta el fin.

 

22 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Jamás he leido un libro de esta saga, ni siquiera he visto alguna de las películas. Soy un total ignorante en cuanto a Harry Potter, con lo cuál yo mismo desacredito la opinión que voy a desarrollar. O tal vez no, porque un neófito puede ofrecer un punto de vista que los fans de la serie enmascaren por su amor a la serie.

Tras verla, me surgen varias preguntas. ¿Qué es lo que engancha de este personaje? ¿Por qué hay padres tan crueles o mal informados que llevan a sus pequeños a ver a una película que no es para niños? ¿Cómo es posible que siendo esta película la adaptación de medio libro dure tantísimo y sea necesario un intermedio?

Tal vez no sepa el pasado de los personajes y esté algo perdido, pero realmente la película es tan mediocre como las ultimas temporadas de EL INTERNADO (TV). El guión a medio camino de DRAGON BALL (TV) y de LORD OF THE RINGS, con algunos pasajes propios de serie de adolescente. Durante muchos momentos no tienes ni idea de a dónde va la historia, qué motiva a los personajes, o lo que sea. El dineral que se han gastado para rodar cada fase del videojuego, perdón, de cada escena de la película es denunciable. Como dice un anuncio "el que despilfarra, la paga".

Da vergüenza ajena ver a Ralph Fiennes y Helena Bonham Carter perdiendo los papeles. No sé si ocurría en otras películas anteriores de la franquicia, pero en ésta se nota que aprovechan el éxito entre las adolescentes del protagonista y a cada ocasión que pueden sacan a Daniel Radcliffe sin camiseta, aunque si llegar a las cotas de Marcos e Iván en EL INTERNADO (TV). De los 3 protagonistas, me quedo con el personaje de Hermione que parece la única que tiene algo más que serrín en su cabeza.

Durante 146 minutos no puede ser todo malo. Se salva de la quema unos minutos de animación para explicar de qué van eso de las reliquias de la muerte, que son un oasis en un amplio desierto, y el personaje de Dobby que es el que le da un poco de emoción a la historia.

En el verano del 2011 estará lista la segunda parte de esta película, pero os aseguro que no iré a verla.

19 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Steven Russell (Jim Carrey) es un oficial de policía en Virginia Beach, felizmente casado con Debbie (Leslie Mann). Un accidente de coche provoca que dé un vuelco a su vida y decida vivir abiertamente su homosexualidad. Abandona a su esposa y se muda a Miami donde allí comienza a vivir a un nivel de vida muy alto, extravagante y que mantiene con engaños y estafas. No tarda en acabar con sus huesos en la penitenciaría estatal donde conocerá al callado y sensible de Phillip Morris (Ewan McGregor), de quién se enamora perdidamente nada más conocerlo. Desde entonces su objetivo será hacer todo lo posible, principalmente mentir y engañar, para conseguir la libertad Phillip y poder construir una vida junto a él.

Con el éxito de BROKEBACK MOUNTAIN (2005) se vislumbraba la posibilidad de que en el cine convencional habría un hueco para contar historias protagonizadas por personajes homosexuales, más allá de los papeles secundarios. Y la verdad es que la producción ha sido realmente escasa, quizá alguna comedia como I NOW PRONOUNCE YOU CHUCK & LARRY (2007), y poco más. I LOVE YOU PHILLIP MORRIS (2009) había despertado muchas expectativas al contar con dos grandes estrellas como Jim Carrey y Ewan McGregor con lo que se podría pensar en que esta película llegaría a un público mucho más amplio que el habitual de cine de temática gay.

Ya en mayo del 2009 comenzaron a tener problemas para distribuir la película en Estados Unidos por su contenido sexual (y gay) explícito. En abril 2010 ya comenzó su difusión en Europa, Taiwan y Japón, mientras que en Estados Unidos se volvía a posponer de forma indefinida. Ahora se habla de un estreno nacional para final del 2010. Tras ver la película, cuyo contenido sexual es mínimo y nada polémico, creo que la bajísima calidad de la cinta es la culpable de tanto retraso.

El guión está basado en una historia verídica, pero tal vez sea el tono con el que se ha relatado, que resulta una caricatura repleta de estereotipos. El peor Jim Carrey, con un Ewan McGregor que hace lo que puede con un personaje insulso como pocos en su carrera, en una de las más deprimentes películas que se puede ver en el cine. Entre ésta y BRÜNO (2009) parece que es mejor conformarse con las pequeñas películas de temática gay que el cine europeo y asiático nos sigue sorprendiendo, porque el americano está en horas bajas.

18 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Por mucho que su amigo y socio Garret (Timothy Ryan Cole) se lo aconseja, Rusty (Patrick Tatten) se conforma en continuar con el trabajo que tiene aunque esté desaprovechando su potencial. Sigue viviendo en una habitación de motel, mientras su novio Daniel (Johnny Kostrey) ya está perdiendo la esperanza de que algún día se comprometa con él en una relación más seria. Daniel aprovecha un viaje de negocios para lanzarle un ultimátum a Rusty, y es en ese momento donde se cruza en su camino Denny (Daly Dymkoski), un joven actor que le abre un camino distinto donde lo irracional prevalece a las responsabilidades.

No es la primera ni la última película que incide en ese momento donde cada persona tiene que decidir si avanza a una vida más responsable o sigue eternizando su adolescencia. Pero claro, el enfoque es muy plano, lineal y los personajes son arquetipos que apenas tienen una evolución ni personal ni dramática. Con un texto tan mediocre es difícil hacer una buena película aunque cuentes con dos actores de físicos imponentes, a los que tampoco les sobra el talento interpretativo. Si las fotografías de los protagonistas te habían animado a ver la película, te propongo mejor que veas AZULOSCUROCASINEGRO (2006). Me lo agradecerás.

16 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Desde su pequeño pueblo en Noruega, el pelirrojo Jarle (Rolf Kristian Larsen) sueña con convertirse con una estrella de la música junto a su banda Mattias Rust Band. Ilusionado con su primer gran concierto, cuenta con el apoyo incondicional de su novia Katrine (Ida Elise Broch), su buen amigo Helge (Arthur Berning) y del resto de los chicos de la banda. Es 1989 y mientras Europa se está convulsionando con grandes cambios, la llegada de un nuevo estudiante, Yngve (Ole Christoffer Ertvag) le está alejando sin darse cuenta de todo aquello con lo que llenaba su vida antes.

La caída del muro de Berlin, los comienzos del Punk Rock, Spandau Ballet y otros tantos elementos de los 80s que enriquecen lo que podía haber sido otro historia más de descubrimiento de la sexualidad (homosexualidad para mas inri) de un joven adolescente. Pero no es sólo eso. Los personajes son bastantes interesantes y creibles, lejos de los arquetipos habituales, y su desarrollo sigue un ritmo pausado pero firme.

Si algún pero se le puede sacar es a un final que a mi no me termina de gustar, al menos creo que chirría con el resto de la historia. Aún así dejaros sorprender por la honestidad de una pequeña película noruega tan fresca y llena de ilusiones como la Europa de esa época.

15 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Enferma, perturbadora, sangrienta, transgresora, salvaje, retorcida, fascinante, deshumanizada… con esos adjetivos se está definiendo A SERBIAN FILM (2010), la película cuya proyección fue suspendida por orden judicial en la XXI Semana del Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián por un presunto delito contra la libertad sexual. Las asociaciones de defensa del menor ponen el grito en el cielo por incluir escenas de pederastia, incesto y de violación a menores (incluido un bebe), mientras aquellos que no pudieron verla en San Sebastián acordaron con la organización premiarla con un galardón “por convertirse sin ser proyectada en símbolo de la libertad de expresión”.

Si bien es cierto que la película se ha estrenado sin problemas en multitud de festivales de medio mundo, también es cierto que lo que ha ocurrido en San Sebastián no ha sido la primera vez en el recorrido de esta película. Los organizadores del FrightFest 2010 de Londres decidieron eliminarla a última hora del programa al no poder conseguir el permiso de exhibición, ya que se había detectado 49 cortes de la película que tendrían que ser eliminados para conseguir dicho permiso. A esto hay que sumarle que la película sufrió diferentes intervenciones policiales durante su rodaje en Alemania para comprobar que no se cometían delitos durante su filmación. Con todo este revuelo, se está consiguiendo mucha publicidad gratuita para la cinta y además despertar aún más expectación si cabe.

La película nos traslada a la república Serbia actual, donde las cosas están tan difíciles o más que en el resto del planeta. Allí nos encontramos a Miloš (Srdjan Todorovic), un ex actor porno, que hoy en día se ha convertido en un feliz padre de familia. Una antigua compañera de trabajo le habla de un proyecto donde están interesados en él y por la que podría recibir una importante suma de dinero. Así es como Milos conoce a Vlumir (Sergej Trifunovic), un nuevo director de cine que le necesita para protagonizar una cinta innovadora para sus exclusivos y adinerados clientes. Aunque le escama y no entiende bien porqué Vlumir no quiere que conozca el guión de antemano, decide aceptarlo para así asegurar el futuro de su familia.

Así comienza la pesadilla a la que tendrá que enfrentarse no sólo Milos, el protagonista, sino todo el que se atreva a ver esta película. A pesar de su alto contenido sexual, A SERBIAN FILM (2010) es sin lugar a dudas una película de terror como pocas. Por culpa de esta película, hay imágenes que creo que difícilmente podré olvidar, y hubiera preferido no haberlas visto jamás.

Según sus guionistas, Srdan Spasojevic y Aleksandar Radivojevic, su intención es trasladarnos al horror que sienten las víctimas, y más concretamente aquellas que son utilizadas por gobiernos como el serbio para que tengan que hacer monstruosidades en contra de su voluntad. En ningún momento se tiene la sensación de lo que se nos muestra es real, ni que hay apología a ninguna de las atrocidades o que durante el rodaje se vulnerara a ningún menor. Faltaría más. Pero creo que se puede contar lo mismo con más gusto e incluso de manera más efectiva. Y como muestra de ello, la estupenda película alemana , LA VIDA DE LOS OTROS (2006).

No es la primera vez que se trata en el cine el tema de las “snuff movies”, pero si con distinto enfoque. Joel Schumacher y Alejandro Amenábar insinuaban más que mostraban, y en esta película es justo al contrario. Está más cercana a la crudeza de las últimas entregas de SAW o de HOSTEL (2005), y a la violencia sexual tan desagradable de la escena de la violación de IRREVERSIBLE (2002). No sería justo obviar que la factura de la película es bastante buena, con un guión inteligente, una dirección muy bien ejecutada y unos actores que engrandecen la película, con registros realmente arriesgados.

A SERBIAN FILM (2010) hubiera sido una gran película si hubieran tenido el buen gusto de insinuar más que mostrar las barbaridades que presenta. Lo más triste es que sin ellas jamás hubieran tenido la atención mediática y la curiosidad de tantos cinéfilos sobre esta cinta.

14 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

No os cuento de qué va la película porque el hilo conductor es lo de menos. Tras el exitazo de BORAT (2006), Sacha Baron Cohen protagoniza una nueva película del mismo corte aunque con distinto envoltorio, tratando de ridiculizar y escandalizar llevando al límite todos aquellos estereotipos o prejuicios sobre los gays que hay en el mundo occidental

Ya no sorprende como pasó con la anterior, ni siquiera es ocurrente e inteligente. Realmente parece una mala secuela, aunque tampoco es que la franquicia tuviera mucho recorrido. Realmente una de las peores películas de los últimos tiempos. No perdáis el tiempo.

11 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

A pesar de que hace tiempo que lo dejaron, Bruno (Manuel Vignau) se sigue viendo con su ex novia Laura (Mercedes Quinteros) e incluso manteniendo relaciones sexuales. Ella ha comenzado a salir con Pablo (Lucas Ferrero) y se está planteando cortar esos encuentros entre ellos, con lo que a Bruno se le despiertan todas las alarmas. Para poder seguir viendo a su ex, Bruno se plantea conocer a Pablo a espaldas de ella y ganarse su confianza para sabotear la relación. Laura le confía en uno de esos encuentros sexuales entre ex lo sorprendida que se quedó cuando su novio actual le confesó que alguna vez se acostó con un hombre. Con esta información Bruno se plantea un plan b: tratar de seducir al infeliz novio para así recuperar a Laura.

Con esta premisa se podría pensar que estamos ante una nueva comedia de enredo sin más. Y por suerte no es así. La historia que hay detrás de PLAN B (2009) se centra más es el conflicto que siente cualquier persona cuando descubre sentimientos nuevos e inesperados en sí. Una historia que se cuenta en pequeños pasos, dejando lugar para que tanto el espectador como los personajes vayan asimilando lo que va ocurriendo.

Entre los dos protagonistas se crea una atmósfera que atrapa, asemejándose a la relación de dos mejores amigos de la adolescencia, con diálogos tan naturales y creíbles como de cualquier otro chaval de clase media-baja de un barrio cualquiera de Buenos Aires. Consiguen huir de la historia previsible y edulcorada que podría haber sido, aunque es cierto que en los últimos minutos la película flojea un poco por la propia indecisión de los protagonistas (realmente en consonancia con el relato) y que parece algo alargada.

El mérito del resultado es de su director Marco Berger, que además lo consigue contando con un presupuesto mínimo y sólo 10 semanas de rodaje. Pero también buena parte es a los dos protagonistas, Manuel Vignau y Lucas Ferrero, que consiguen dar vida a unos personajes creíbles y con una química entre ellos dos que traspasa la pantalla. El homoerotismo que se desprende de ellos dos es también notable, y hará las delicias de quién vea la película.

Realmente Latinoamérica se está destapando con cineastas que proponen historias interesantes y muy bien rodadas a pesar de su falta de recursos.

10 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Ander (Josean Bengoetxea) pasa sus días en la fábrica de bicicletas donde trabaja de operario y en el casería familiar donde asume las tareas agrícolas del mismo. Allí vive con su madre (Pilar Rodriguez) y una hermana que está a punto de abandonarles para irse a vivir con su futuro esposo. A pesar de tener más de 40 años, Ander sigue soltero aunque de vez en cuando se da una escapadita con su amigo Peio (Pako Revueltas) y desahoga sus pasiones con alguna prostituta. Tras romperse una pierna, su hermana decide contratar a José (Christian Esquivel), un joven inmigrante peruano, para que se encargue de las tareas del caserío. José tendrá que adaptarse en un entorno hostil, mientras que Ander mantiene una lucha interna por unos sentimientos que jamás se hubiera imaginado.

Si no es la primera, es una de las primeras películas vascas de temática gay. Empezó con buen pie: su estreno en el Festival de Berlín 2009 se saldó con el Premio de la Confederación Internacional de Cines de Arte y Ensayo. Estrenarla en salas comerciales en España ha sido otro cantar. Más de un año costó proyectarla para luego durar muy poco tiempo en los cines. No sé si ha echado para atrás el hecho de estar rodada en euskera y en español, ya que el público español sigue siendo reacio a los subtítulos.

El primer largometraje de Roberto Cantón es realmente una película muy recomendable. Original en sus planteamientos, muy bien contextualizada en el entorno de un caserío vasco (y para ello era esencial el euskera), y con un relato novedoso con personajes más cercanos a la realidad que a los arquetipos y clichés cinematográficos. Josean Bengoetxea está impresionante dando vida a Ander, y el resto de actores no desentonan ni un ápice. Sus dos horas no se hacen larga aunque el relato no es tan vivo como en las comedias románticas.

Una pena que la gente no haya podido ver una película de temática gay tan digna como ésta. Aunque nunca es tarde.

9 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

1.80m. Atlético. 20 cm y gruesa. Bastante bueno en cualquier rol. Cachondo todo el tiempo”. Así se anuncia Pete (Pete Pittaros) para captar a sus clientes. GREEK PETE (2009) nos muestra un año de la vida de un joven de 24 años, de raíces griegas y chipriotas, establecido en Londres. Conoceremos a sus clientes, sus otros colegas que comparten oficio y amistad con Pete, además de su ambición e inquietudes.

Aunque se vende como un documental, creo que sería más acertado definirlo como un “falso documental” o tal vez una “reconstrucción dramatizada”. Probablemente todo lo que se nos cuente ha ocurrido, pero no mientras se rodaba. Pete Pittaros realmente consiguió ganar el “World Escort Award 2008” en Los Angeles, el premio más prestigioso para aquellos que se dedican a la prostitución masculina, pero el relato está perfectamente guionizado con momentos para la improvisación o las confidencias de los protagonistas. Andrew Heigh aparece en los créditos como el director y el guionista, y aunque me puedo creer que el premio les pillara de sorpresa mientras grababan la película, me niego a aceptar que el material ofrecido es realmente el trabajo de un año de Andrew Heigh y su equipo con Pete.

En la producción de temática gay se podría sacar un sub-género dedicado a la prostitución masculina, con multitud de título (MIDNIGHT COWBOY (1969), MY OWN PRIVATE IDAHO (1991), BETWEEN SOMETHING AND NOTHING (2008) y tantísimos más). Es indudable pensar en los primeros papeles de Joe D’Alessandro, en las películas experimentales de Paul Morrissey y Andy Warhol, a la hora de examinar a Pete Pittaros. Ambos tienen físicos rotundos, que ellos muestran sin ningún pudor, aunque en Pete Pittaros nos encontramos con alguien con bastante posibilidades para desarrollar una carrera como actor. Y no me refiero a actor porno, que por lo que vemos en la cinta lo hace y bastante bien, sino al cine comercial. De hecho, tras la publicación de GREEK PETE (2009) ya no se dedica a la prostitución.

Aunque uno pudiera estar horas observando a Pete Pittaros porque realmente tiene algo que atrapa, durante la película hay momentos insufribles. En concreto en soliloquios de los colegas de Pete contando hazañas y desventuras con sus clientes. Donde la cinta es realmente interesante es en la relación sentimental/sexual que mantiene con LondonboyKai otro compañero de profesión. Ahí había, y hay, material para una película.

En definitiva, un “falso documental” que nos descubre a Pete Pittaros, y que trata de acércanos el mundo actual de la prostitución masculina en una gran ciudad como Londres. Aunque para ello ha elegido centrarse en uno que poco tiene que ver con la gran mayoría de chicos que se prostituyen en esa ciudad. Ojala pronto veamos a Pete Pittaros intepretando un papel que no sea el suyo.

8 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Para el resto de colegas de su pandilla, Cal (Wayne Virgo) es otro más de ellos que comparte su tiempo drogándose, robando en pequeñas tiendas y atacando a cualquier infeliz para grabarlo en su móvil. Nada raro para un adolescente de una zona marginal de los alrededores de Bristol. Lo que no saben es que a espaldas de ellos Cal queda con otros tíos para desahogarse ya que se siente muy atraído por Jonno (Tom Bott), el líder de la pandilla. Cal mantiene esa doble vida hasta que un día sus colegas deciden darle una paliza a Oliver (Marc Laurent), un estudiante extranjero y claramente homosexual. Cal dará un paso que no tiene vuelta atrás.

El Queerfest 2009 de Melbourne dio el pistoletazo de salida para el recorrido por más de 40 festivales de cine. Se ha proyectado en Tel Aviv, Nueva York, San Francisco, Madrid (LesGaiCineMad) y Barcelona, donde consiguió coronarse con el premio a la mejor película de la edición del 2009. Christian Martin y Darren Flaxtone, guionistas y co-directores junto a Simon Pearce, deben estar bastante sorprendidos de lo lejos que ha llegado la historia que tras una cena esbozaron en una servilleta, y que han rodado con un presupuesto mínimo.

Tras una primera media hora bastante potente, donde se nos sitúa en un contexto poco habitual de las películas de temática gay y planteando un conflicto bastante interesante, la película se va diluyendo. Coincide con la ausencia de Garry Summers (sin lugar a dudas lo mejor de toda la película) y con la aparición de Marc Laurent en escena. Sin lugar a dudas es un grave error de casting no solo por su dudosa calidad interpretativa sino por la poca química que tiene con el protagonista (tal vez no encontraron a ningún actor que no le importara estar media película desnudo). Nada que ver con la tensión sexual tan patente que Wayne Virgo consigue crear con Tom Bott. Pero siendo justo, la película no termina de funcionar sólo este actor, sino porque el guión no se sostiene (y eso que tenía elementos para todo lo contrario), y al director le queda mucho por aprender.

Christian Martin y Darren Flaxtone estrenan este año una nueva película, RELEASE (2010) en la que volverán a contar con Garry Summers y espero que el resultado final sea mejor que en SHANK (2009). Si en lugar de durar 94 minutos hubiera durado 25, tendríamos uno de los mejores cortometrajes del año. Lástima que no haya sido así.

7 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Blaine (Nicholas Down) es un joven columnista de una revista gay. No le gusta ir a las discotecas, ni el gimnasio, ni el sexo rápido por internet. A él le gustaría encontrar a su media naranja, aunque cada vez lo ve más dificil viendo lo desapercibido que pasa para otros gays de la ciudad. Comparte piso con Cameron (Adam Huss) que es todo lo contrario a él: actor en paro que se mantiene trabajando como gogo en un club, con un cuerpo cincelado a base de pesas y con una vida sexual muy intensa.

Cameron decide echarle una mano a Blaine y le abre un perfil en internet para que conozca chicos. Es allí donde conoce a Xander (David Loren), un recién llegado a la ciudad que apunta a ser lo que Blaine buscaba, y con el se crea una conexión perfecta. Cuando se animan a quedar en persona, Blaine descubre que ha estado usando por error el perfil de su musculado compañero de piso.

A la distribuidora de esta película, TLA Releasing, hay que agradecerle la amplia producción de películas de temática gay que produce al año, aunque sus productos no sean más que mediocres productos con alguna agradable sorpresa de vez en cuando. A pesar de que para ellos IS IT JUST ME? (2010) es "la comedia romántica gay del 2010", no es más que una comedia tan simple, lineal y repleta de clichés que seguro gustará a aquellos que les gusta (y se creen) las comedias románticas de Hollywood.

3 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) es un brillante estudiante de informática de la prestigiosa universidad de Harvard. Le obsesiona el hecho de que las más selectas fraternidades del campus ni siquiera le consideren para las pruebas de iniciación, como sí han hecho con su amigo Eduardo Saverin (Andrew Garfield). Una noche empujado por el rechazo de una chica, y con varias cervezas en el cuerpo, comienza a despotricar de esa chica en internet mientras monta en cuestión de horas una aplicación con fotos de las chicas del campus para que los cibernautas puedan valorarlas. Esta experiencia, además de acarrearle el rechazo de sus compañeras de aulas, consigue que Mark comience a idear lo que hoy en día se convertirá en la mayor red social del mundo, Facebook.

Podría haber sido otro telefilm juvenil más sobre la vida de los creadores del Facebook y el impacto que esto tuvo en sus vidas. Y por suerte no es así. La adaptación que ha hecho Aaron Sorkin de la novela de Ben Mezrich (THE ACCIDENTAL BILLIONAIRES (2009)) ofrece una historia más profunda de lo que a priori podíamos prever. Desconozco como de verosímil es el retrato que se nos ofrece de Mark Zuckenberg, lo que es cierto es que han conseguido tejer un personaje con fuerte personalidad, con muchas contradicciones y que está descrito en un punto intermedio entre verdugo y víctima (héroe o villano) que lo hace aún más interesante. Sin olvidar que la historia está sabiamente enriquecida con trazos de los problemas y conflictos de nuestra época.

David Fincher ha aprovechado muy bien el material que tenía entre manos y consigue contar muy bien la historia durante las dos horas de proyección (que realmente se pasan volando). Por suerte ha huido de los adornos que tanto distraían de THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON (2008) en pro de la historia principal. Y el resultado es una película tan contundente como ZODIAC (2007). Además hay que aplaudirle la elección de la banda sonora, que firma Trent Reznor, y la acertada recreación del mundillo universitario americano y de las jóvenes empresas tecnológicas.

El casting está lleno de aciertos. Jesse Eisenberg consigue defender y dar vida al personaje más complejo de la historia, Justin Timberlake no desentona como el creador de Napster y Andrew Garfield arranca una carrera que tiene mucha proyección (en breve será el nuevo Spiderman). Además hay que resaltar el trabajo del actor Armie Hammer y el tratamiento digital utilizado para que sólo un actor diera vida a los hermanos gemelos Winklevos.

THE SOCIAL NETWORK (2010) no aporta ninguna innovación al mundo del cine, tal y como le pasaba SLUMDOG MILLIONAIRE (2008) o a EL SECRETO DE SUS OJOS (2009), pero son películas tan redondas que eso no es impedimento para que sean pasto de premios y de reconocimiento. Y ésta tiene muchas papeletas a ser una de las películas del año, con permiso de BURIED (2010) claro está.

2 nov. 2010

Por Alejandro Contreras

Paul (Ryan Reynolds) despierta algo desorientado. No consigue ver, apenas tiene espacio para moverse. Consigue encender su mechero y descubre que… está enterrado dentro de un ataúd de madera.

Y hasta aquí puedo leer. Una de las principales bazas de esta película es su guión, ya que no es nada fácil escribir una historia para tener a la audiencia enganchada durante hora y media donde sólo se cuenta con un personaje encerrado en una caja de madera. El responsable de este guión es el americano Chris Sparling que antes de esto solo había firmado el guión de un par de cortometrajes, pero que ha conseguido superar el reto planteado, y además poner sobre la mesa un tema bastante complejo que va a despertar las antipatías de muchos compatriotas.

Ese guión no serviría de nada si no hubiera sido dirigido de manera tan magistral por el salmantino Rodrigo Cortés. Sorprende que alguien que sólo ha dirigido 5 cortometrajes y el largometraje CONCURSANTE (2007), haya conseguido un trabajo tan sobresaliente. Y más sabiendo que la película se rodó durante sólo 17 días en Barcelona. Un trabajo técnico impecable, con una factura de gran producción que tiene financiación 100% española.

Una buena historia, bien dirigida… y encima con un actor protagonista que está espléndido. Ryan Reynolds jamás ha tenido en sus manos un papel tan interesante e intenso como éste, y conseguir mostrarse como un actor de raza como nunca se le había visto. Toda la película cae en sus hombros, y junto a él vamos viviendo sus estados de agobio, de euforia controlada, de desconsuelo y de decepción.

Sin lugar a dudas es una de las mejores películas del 2010, y espero que las Academias de cine lo sepan valorar. Cine en estado puro.

 

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