31 oct. 2011



Por Alejandro Contreras.


Intenciones, las mejores. Una grave catástrofe en África provoca que la FIFA decida organiza un partido benéfico para recaudar fondos. La novedad viene en que una selección de los mejores futbolistas del mundo se enfrentarían a una selección formada por niños. Una idea de partida que rebosa solidaridad y que aboga por ayudar a quién lo necesite a través de algo tan sano como el deporte es de aplaudir, y no seré yo quién lo niegue. Pero el desarrollo de esa idea no puede ser más chapucero que éste.



Roberto Santiago ha escrito una historia donde las tramas son previsibles, endebles, poco creíbles y sobre todo muy poco interesantes. A eso hay que sumarle a un grupo de veteranos que tampoco se han creído la historia, y mucho menos el proyecto, dejando unas interpretaciones muy deshonrosas. A eso le sumamos una post-producción que buscaba espectacularidad y ha terminado con resultados más cercanos a los sketches de la televisión. Probablemente sea una película para niños, pero es que esos pobres se merecen algo mejor que ésto.
 





Antonio Resines y Ernesto Alterio, últimamente expertos en la sobreactuación y en la repetición del mismo personaje en todas las películas o series que aparecen, encabezan el ranking de actuaciones deshonrosas de la película. 







Al director de casting había que tirarle de las orejas por haber seleccionado a la niña Carla Campra que dará muy bien en cámara, pero no se le ve madera para trabajar en esto del cine.



El pobre de Demían Bichir le toca lidiar con un personaje que empieza siendo Mourinho y acaba en Mr. Bean, al igual que Ana Claudia Tarancón que tiene entre manos una nueva variación de Betty la Fea


De la quema podríamos salvar a Fernando Tejero, que no se merece el compañero que tiene, y los dos pequeños, Óscar Casas, el hermanísimo de Mario Casas, y Fergus Riordan, más por lo que prometen que por lo que demuestran en esta película.





Antes que González-Macho dijera nada, ya me atreví a decir que El Capitán Trueno y el Santo Grial (2011) iba a ser la peor película del cine español del 2011. Ahora tengo mis dudas, y creo que me precipité.


29 oct. 2011



Por Alejandro Contreras.

Durante cuatro años la escritora Dulce Chacón estuvo recopilando historias por toda España de mujeres apresadas por el regimen franquista en los años posteriores al final de la guerra civil española. Mujer de izquierda y comprometida, Dulce Chacón quería darle voz a aquellas mujeres que no fueron oídas en su momento. Con todo ese material publicó en el 2002 una novela sobre un grupo de mujeres presas en la cárcel de las Ventas de Madrid que consiguió ser distinguida como Libro del año 2003 por el Gremio de Libreros de Madrid. A los pocos meses de su publicación, moría víctima de un cáncer de páncreas.

Benito Zambrano conoció a Dulce Chacón antes de su muerte. Ya había triunfado en cine con Solas (1999) y en televisión con su serie Padre Coraje (2002) cuando se planteó adaptar esta novela. Aunque la escritora estaba bastante débil en lo que serían sus últimos meses de vida, pudo no sólo conocerla sino también compartir con ella algunas ideas que manejaba para la adaptación cinematográfica de la novela. Tarea nada sencilla.

Aunque la novela estaba centrada en la historia de las hermanas Pepita (María León) y Hortensia (Inma Cuesta), el relato constaba con innumerables pasajes con historias de otras presas y mujeres que enriquecían la novela. Por razones de duración, Benito Zambrano se ha visto obligado a reducir esas tramas secundarias y centrarse en la historia de las dos hermanas. Esa poda ha sido contraproducente dejando un relato plano, repletos de clichés en algún caso inverosímiles y ofreciendo una historia que aún siendo cierta no aporta nada novedoso a las películas que ya hemos visto de la posguerra.



Desde el primer minuto Zambrano aclara que él no ha rodado esta película para que guste a todos, él se posiciona con el lado de los vencidos y que fueron injustamente ajusticiados por los vencedores. Desde este punto de partida desarrolla la película donde de los buenos no vemos ni un ápice de maldad, y delos malos de bondad. Pero es que Benito ya lo justificaba al principio, no quería incluir personajes franquistas positivos ni personajes republicanos negativos para contentar al público, el quería contar esta historia así como la había recogido Dulce Chacón en su novela. Postura discutible pero que en las películas de Indiana Jones, por ejemplo, nadie le echa en cara a Spielberg el que no incluya algún personaje nazi que ayude al protagonista. Guillermo del Toro para su El laberinto del fauno (2006) tomó la misma decisión que Zambrano sin que ello fuera un impedimento para que la película fuera aclamada en medio mundo.

El mayor problema de La voz dormida (2011) no es su postura ideológica y su retrato subjetivo, algo inacto a una historia que nace de vivencias reales, sino a que no ofrece nada novedoso ni estimulante para el espectador. En un año cinematográfico donde hemos podido ver historias de la posguerra desde lugares muy divertos, desde la Cataluña de Pa Negre (2009),  a la Galicia de Santiago de Compostela de 1950 en Doentes (2011), al Madrid repleto de andaluces que nos ofrece Benito Zambrano. Tal vez eso sea lo único que diferencia esta historia de otras, porque la fidelidad a la novela ha ido en contra de la película. La historia de las hermanas es previsible y su final se adivina desde los primeros minutos, con lo cuál la agonía se estira llevándonos a un final que debería conmovernos. Con esto confirmo que ha sido gran acierto de la Academia de Cine española haber preferido apuesta distinta como la de Agustí Villaronga frente a ésta, que es más de lo mismo, para representar a España en los próximos Oscars.

Pero en este bodegón algo gris, hay un par de brotes verdes. Y son Inma Cuesta y sobre todo María León que tiene el papel de su vida entre sus manos y que consigue bordarlo.Inma Cuesta con un papel mucho menos lúcido que el de su “hermana”, también da muestras de un gran talento y es comprensible que María León sintiera que la Concha de Plata que consiguió en el Festival de San Sebastián 2011 era también de Inma Cuesta. Me sorprendió que ésta volviera a tener de antagonista a Myriam Gallego como en la serie Águila Roja (TV), aunque tal vez sea inevitable recordarla tras su paso por la serieAmar en tiempos revueltos (TV) y tal vez por eso María Leónque tan sólo la habíamos visto en televisión como una basurera o una cajera alocada, nos impacta tanto al verla en un personaje tan novedoso en su corta filmografía.

Zambrano cuenta con muy buenos actores, muchos provenientes de Andalucía, pero con personajes con poca chicha. Si bien los personajes masculinos son los más flojos de la historia, aunque a Marc Clotet le puede servir para que otros directores lo vean de otra manera, tampoco en los femeninos secundarios hay mucho que destacar. Y no por las actrices sino por los trazos tan gruesos con los que se ha construído sus personajes. Y aunque a priori uno se imagina que esta película sobre mujeres tendría multitud de interpretaciones memorables y lucimiento, tan sólo Ana Wagener luce un poco más que el resto.



Estoy seguro que quienes han vivido o conocen bien lo que se cuenta en esta película, tendrán una experiencia mucho más especial que aquellos que tan sólo vemos en ella una película. Si bien el trabajo de María León justifica su visionado, poco más se puede añadir a una película que se queda por debajo de lo que se podría esperar de alguien que dirigió Solas (1999).


25 oct. 2011












Por Alejandro Contreras.

Probablemente no sea la primera vez que veamos en pantalla una historia donde alguien, en principio inofensivo, resulta que esconde un alma tan perturbada como la de César (Luis Tosar). Consciente de que una vida tan gris como la suya jamás le llevará a la felicidad, decide sabotear la de los demás aprovechando su situación de portero de un viejo inmueble en el centro de Madrid. Con esta premisa arranca el guión de Alberto Massini, el primero que firma en solitario para un largometraje después de haber hecho casi de todo en el cine incluyendo guiones para cortometrajes y otras colaboraciones. Y el resultado es bastante notable a pesar de que la idea de la que parte no sea nada del otro jueves.


Tal vez en manos de otro director el resultado hubiera sido una película más mediocre, pero al contar con Jaume Balagueró en el puesto de mandos ha conseguido dotar a la historia de mucha más fuerza y tensión. Aunque a la película le cuesta arrancar, en cuanto lo hace nos ofrece grandes escenas aunque el resultado final no sea tan redondo como uno quisiera. Se demuestra Jaume Balagueró como un director eficaz y capaz de sacar adelante un producto como éste. Aunque también hay que reconocer que buena parte del resultado es gracias a un buen puñado de actores, lo mejor de su generación.


Vuelven a trabajar juntos Luis Tosar y Marta Etura, pareja además en la vida real, tras sus impresionantes trabajos en Celda 211 (2009) que consiguió que ambos fueran premiados con sus respectivos Goyas de interpretación. En este ocasión con dos personajes con menos empaque que en la cinta de Daniel Monzón, todo sea dicho. Se completa el trío protagonista con un Alberto San Juan que no desmerece en nada a los dos anteriores a pesar de tener menor recorrido en la película. No sería justo no resaltar la gran interpretación de una veterana como Petra Martínez, con un personaje que huele a Goya, y la joven Iris Almedia cuya Úrsula compite con César en quién es más retorcido de los dos.



A pesar de que el protagonista es un ser siniestro y lleno de rencores, la película nos va presentando a este personaje de manera que fácilmente el espectador empatiza con él, alegrándose cuando sus planes van funcionando. Eso se consigue ya que el guión sabiamente no nos desvela algunos detalles que de saberlos el espectador en sus inicios, hubiera rechazado en pleno al personaje protagonista. Una vez conocido este detalle se hubiera agradecido mayor dureza y oscuridad en los tramos finales. Aún así Luis Tosar se entrega en cuerpo y alma al personaje, como nos tiene acostumbrados, e incluso se atreve a regalar algún que otro desnudo.



Aunque el trailer, como tanto ocurre últimamente, nos desvele prácticamente todo el argumento, Mientras duermes (2011) no deja de ser una película eficaz, muy bien dirigida e interpretada. Y eso es mucho decir si comparamos el resto de estrenos de este otoño del cine español. Al menos al salir de ésta no te vas con la sensación de haber tirado el precio de la entrada.


19 oct. 2011



 
Por Alejandro Contreras.

España, un apartamento de un barrio que bien podría ser de una ciudad o de un pueblo grande. El pequeño Juan (Izán Corchero) no deja de tener cada noche unas extrañas pesadillas donde es atacado tanto él como su madre por una figura sin rostro. Su madre (Pilar López de Ayala) se está quedando sin armas para poder enfrentarse a estas pesadillas que aterrorizan a su hijo.

En la vida de madre e hijo apenas hay sitio para nadie más. Desde que el padre de Juan los abandonara, sólo se tienen uno al otro. Cada noche a la hora de dormir, Juan sufre un nuevo ataque de Carahueca que viene en busca de un rostro que él no tiene.



Inglaterra. Es una visita a sus abuelos que viven en la campiña inglesa, la pequeña Mia (Ella Purnell) encuentra en un árbol una especie de pergamino que encierra un cuento con tintes de terror. El mismo cuento advierte del peligro que es despertar a un fantasma llamado Hollow Face.

La leyenda se cumple y Mia comienza a tener pesadillas muy reales donde se le aparece en su habitación. Hasta que una noche su propio padre, John Farrow (Clive Owen), toma conciencia de que la presencia no es una pesadilla de su hija, sino una realidad.



Un cuento de Juan Carlos Fresnadillo es la semilla del guión que firman el escritor Nicolás Casariego y el director de cine Jaime Marqués. Que nadie se lleve a engaño que no nos encontramos ante el primer episodio de una franquicia de asesinos dentro de sueños como Freddy Krugger o a una compleja película donde sueños y realidad se entremezclan como en INCEPTION (2010). Es mucho más simple que todo eso, y probablemente hubiera sido el argumento justo para un buen cortometraje, pero no para un largometraje de 100 minutos. Si bien en esta ocasión el trailer despista, más que desvela, han sido tanto el director como los actores protagonistas quiénes han desvelado demasiado de qué va INTRUDERS (2011)Aunque la película se cierra con un giro en principio inesperado, aunque muchos espectadores llegarán al final con el puzzle más que resuelto, y es que con tan pocas piezas no es tan difícil. Eso si, es necesario ver la película en V.O.S.E. para poder apreciar las diferencias de las dos tramas, y alguna pista perfecta que Clive Owen deja para aquellos que quieran ir terminando el puzzle por su cuenta.




La trayectoria de Fresnadillo le ha permitido contar con una estrella como Clive Owen en el reparto, que ayudará a conseguir mayor distribución de la película, y dos grandísimos actores como son Pilar López de Ayala y Daniel Brühl. Los tres muy eficaces pero con muy poco brillo, eclipsados por los dos pequeños: Izán Corchero y Ella Purnell. Carahueca / Hollow Face, que se asemeja bastante a la muerte que protagonizaba el cortometraje Jugando con la muerte (2010) de Paul Urkijo Alijo, tampoco es nada del otro mundo. A esto hay que sumarle un montaje que no ayuda mucho, demasiadas iteraciones de pesadillas que no aportan apenas nada y terminan provocando más sueño que tensión. Y para colmo cuenta con unos efectos especiales bastante mejorables, por no decir mediocres.


Llama la atención los enfoques tan distintos que toman en cada país frente a un problema parecido.Mientras en España se recurre a la religión en Inglaterra a la psicología.Y no es una cuestión de nivel cultural o social distinto entre los dos países, sino que hay una dimensión que se conoce justo al final de la película que aclara la divergencia de estos dos enfoques, donde no había agravio comparativo para España.



Aunque no es la primera vez que Fresnadillo ruede fuera de España, le ha quedado un resultado tan descafeinado o insípido como fue LOS CRÍMENES DE OXFORD (2008) dentro de la carrera de Alex de la Iglesia. Confirmado que Fresnadillo se cae de la nueva adaptación de El cuervo, esperemos que en su próxima película regrese al Fresnadillo de 28 WEEKS LATER (2007). Y que no haya que esperar otros cinco años para tener material nuevo de este director.


14 oct. 2011



Por Alejandro Contreras.

El año pasado nació junto a ExpoGays, Feria Internacional del Turismo de los Negocios y el Turismo Gay, un festival de cine de temática gay junto a un sinfín de actividades. Se vuelve a celebrar en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Torremolinos en Málaga (España) durante los días 14, 15 y 16 de Octubre. Para facilitar el acceso a la feria y al festival, se pueden descargar las invitaciones desde la web oficial sin que cueste un duro asistir.

En su primera edición la gran ganadora fue EL CÓNSUL DE SODOMA (2009) que consiguió el Clavel de Oro, mientras que la francesa L'ARBRE ET LA FORÊT (2010) de Olivier Ducastel y Jacques Martineau el Clavel de Plata. En el 2011 hay nueve películas a concurso que serán evaluadas por un jurado presidido por el cineasta Javier Quintas. Junto a él le ayudarán el actor Javier Calvo, conocido por su Fer de Física o Química (TV), la representante de actores Mayte Ortega, el director de cine y realizador televisivo Antonio Hens, responsable de títulos tan emblemáticos como el cortometraje EN MALAS COMPAÑIAS (2000) o la controvertida película CLANDESTINOS (2007), y cerrando el jurado el periodista Manuel Bellido, un rostro muy reconocible para quiénes le han podido ver en diferentes programas de Canal Sur TV.

Es un festival muy joven y que aún no tiene una programación tan potente del LesGaiCineMad, pero han conseguido reunir un ramillete de buenos títulos como la peruana CONTRACORRIENTE (2009), la argentina AUSENTE (2010) o la vasca ANDER (2009) que a pesar de sus numerosos premios internacionales tan difícil tienen la exhibición en España. Aqui os dejo la programación de las 9 películas candidatas a los premios Clavel 2011:

VIERNES 14
16.00: MADRE AMADÍSIMA (2009) de  Pilar Távora
19.00: CONTRACORRIENTE (2009) de Javier Fuentes-León

SÁBADO 15
11.30: 80 EGUNEAN (2010) de Jon Garaño y Jose María Goenaga
15.00: LOS CHICOS ESTÁN BIEN (2010) de Lisa Cholodenko
17.00: ANDER (2009) de Roberto Castón
20.00: AUSENTE (2010) de Marco Berger

DOMINGO 16
11.30: SASHA (2010) de Dennis Todorovic
13.30: HABITACIÓN EN ROMA (2010) de Julio Médem
16.00: GAYXAMPLE. LA PELÍCULA (2011) de Giuseppe Storelli


Si quieres conseguir las invitaciones y/o más información del festival: 

11 oct. 2011



Por Alejandro Contreras.

Rabia, mucha rabia. Ese es el sentimiento que deja esta nefasta adaptación de uno de los personajes del cómic español de aventuras más importantes. Este despropósito hace aguas por varios frentes y me atrevo a etiquetarlo ya como “la peor película del cine español del 2011″.

Desde hace muchos años parecía que el proyecto de llevar a la pantalla grandes las aventuras del Capitán Trueno estaba gafado o maldito. Antes del cambio de siglo, el director Juan Piquer Simón tenía ya un guión y un protagonista, el norteamericano Michael Paré, pero fue rechazado por ser “un mal director de cine”.  En el 2000 el proyectó pasó a las manos de Juanma Bajo Ulloa pero Filmax lo rechazó porque su presupuesto inicial, 5,5 millones de dólares, era excesivo. Filmax trató que Alejandro Toledo tomara el relevo pero el toque de ciencia ficción que quería impostarle a la historia también se rechazó.

Extinguido el contrato con Filmax, Pau Vergara filmó un contrato con el creador y propietario de los derechos de autor, Victor Mora, para finalmente llevarlo al cine. Ni Pau Vergara, ni Daniel Carparsoro. El proyecto al final ha salido adelante con la dirección de Antonio Hernández, director de carrera irregular que en su filmografía cuenta con perlas como En la ciudad sin límites (2002) oLos Borgía (2006), y algunos resbalones como El gran marciano (2001) o teleseries tan infumables como Hoy quiero confesar (2011). Lástima que en esta película ha prevalecido el peor Antonio Hernández creando un producto de serie B con escenas de acción que dan risa. Y eso que contaba con el doble del presupuesto que pedía Juanma Bajo Ulloa (10 millones de euros).

En este baile de directores se han ido barajando un buen número de intérpretes. Ya en este último proyecto Antonio Hernández arrancaba con la propuesta de que sus protagonistas serían Álex González como Capitán TruenoElsa Pataky como Sigrid yManuel Martínez como Goliath. Al final todos se cayeron menos el campeón del lanzamiento de peso: Sergio Peris-Mencheta se quedó con el papel protagonista mientras que la ucraniana Natasha Yarovenko, que inicialmente iba a interpretar el personaje de la bruja Ariadna, sustituyó a la Pataky.

Algunos de los signos más característicos de las historias del cómic original aparecen muy vagamente en la historia. Víctor Mora huía de poner etiquetas de buenos o malos a los personajes por su raza y procedencia, y en la película vemos como el musulmán Hassan (Asier Etxeandía) no duda en colaborar con un cruzado aunque anteriormente haya destruido el castillo familiar. Está bien el intento por reflejar esa visión tan abierta de Víctor Mora pero no queda creíble en el guión, al menos no se explica bien el cambio de actitud. El personaje del mago Morgano (Alejandro Jornet) era un referente de que la verdadera magia estaba en la ciencia, e incluso gracias a él se construye el primer globo volador. En la adaptación al cine vemos a un Morgano que cree más en brujerías que en la ciencia, y que es capaz de construir más de un centenar de globos en tan sólo una noche.



Es inevitable acordarse de la serie Águila Roja (TV) porque la película aprovecha para rodar en localizaciones al aire libre como los Baños de la Encina (Jaén), Calzada de Calatrava (Ciudad Real), Lagunas de Ruidera (Albacete), cueva de las Palomas de Yatova, cueva Turche de Buñol, Abantos, Chulilla y playa de l’Alhuir de Gandía (Valencia), Saladar d’aigua amarga de Elche y Ciudad de la Luz en Alicante. Eso sí, muchas de esas localizaciones aparecen como la ruina de lo que fueron y la factura de la película queda a unos niveles tan bajos comparables a subproductos como Juana la loca… de vez en cuando (1983). Cuesta creer que se estuvieran planteando en la post-producción de la película introducir escenas en 3D. La escena donde una descomunal Ariadna tortura al Capitán Trueno parece sacada de un programa de sketches de televisión. De vergüenza.




El guión está muy poco trabajado, con multitud de fallos y elementos incomprensibles. Los personajes están desdibujados: cansa los repetitivos chascarrillos sobre la comida de Goliath, repele los avances amorosos de Crispín y la historia de amor entre Sigrid y Goliath está metida con calzador. Los actores están muy mal dirigidos y cuesta entender que Antonio Hernández diera por buenas algunas escenas tan mal interpretadas como la muerte de Morgano o cualquiera en las que Jennifer Rope Gary Piquer sobreactúan hasta límites inimaginables. El único que se salva de la quema es Roberto Álvarez dentro de este desaguisado.



En definitiva, una pena que hayan perpetrado este atentado a la inteligencia y al gusto. Es entendible que la película, a pesar de contar con la producción de Disney, no haya sido ni siquiera presentada a la prensa. Entiendo que a todos los que han colaborado en ella les debe dar vergüenza contar con esta mancha en sus currículos. No me extrañaría que los Yogas (los anti-Goyas) se ceben con este título. Eso sí, que nadie deje a Antonio Hernández adaptar El Jabato por favor.



 

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